lunes, 9 de febrero de 2015

La raiz de la violencia

12 Puntos por Alice Miller



"Hace ya varios años que está científicamente comprobado que los efectos devastadores de los traumatismos infligidos a los niños repercuten inevitablemente sobre la sociedad. Esta verdad concierne a cada individuo por separado y debería –si fuese suficientemente conocida– llevar a modificar fundamentalmente nuestra sociedad, y sobre todo a liberarnos del crecimiento ciego de la violencia. Los puntos siguientes ilustrarán esta tesis:

miércoles, 23 de julio de 2014

Una niña en busca de su identidad

El corto de Peque Varela empieza mostrando el circo de la realidad (una realidad impuesta, estereotipada y normativa: folklore, ejercito...), a una niña que apenas ha empezado a representarse a si misma, que apenas ha empezado a configurar su identidad. La ausencia de color y las lineas diáfanas de la representación de la niña nos hablan de que los géneros y los cuerpos son materializaciones politico-culturales que no tienen una existencia anterior a la cultura y al lenguaje; nos recuerdan que ni el cuerpo ni el genero poseen un origen previo, natural e inmaculado y que discurso, genero y cuerpo son inseparables.
Como Judit Butler nos dice, nuestra identidad y, con ella el sexo y el genero, se producen en relación con los otros, son actos. Esta niña empieza a moverse entre las fronteras de lo que le permiten y, sin construir su individualidad, es "insertada" en el grupo y empujada a moverse al mismo ritmo, en los mismos parámetros y con las mismas reglas.
Cuando la seguridad interior le permite alejarse del grupo y correr sin miedo empiezan a aparecer otro tipo de condicionamientos externos que le paran los pies, performando su identidad incipiente. En esta primera carrera en solitario me viene a la mente una frase repetida a lo largo del curso de Ana Arent: "la acción no es el comienzo de algo sino de alguien"
Pero la norma va dirigiendo sus mas pequeños movimientos y hasta el tamaño de su letra es puesta en cuestión y obligada a ceñirse a unos margenes precisos y delimitados. No hay espacios para la creatividad y la libertad. Esta parte del corto constituye una clara critica al sistema educativo. El mundo que se presenta en el horizonte esta acotado y no da lugar al descubrimiento, a la sorpresa, a la aventura; todo esta cuidadosamente programado en un apretado curriculum que no tiene en cuenta ni los intereses ni mucho menos los deseos de las niñas y los niños y bajo unas condiciones que hace que no se planteen tomar decisiones por su cuenta.
Cuando su elección se sale de los parámetros establecidos como normales en el sistema de sexo-genero y hace elecciones de genero que no se corresponden con el sexo asignado biologicamente, son los iguales, normativizados bajo las mismas condiciones opresoras y performativas, quienes se encargan de no dejar que esto suceda o de desplazar a la disidente a lugares menos visibles o marginales.
Tanto la ropa, como los deportes o incluso los colores, son instrumentos del sistema de sexo-genero para mantener el sistema de correspondencia y la normativa heterosexual. El cuerpo se nos muestra sexuado y con ello vulnerable y expuesto a los demás y la niña va construyendo su identidad, que siempre es de genero, forcejeando con los procesos de sujecion-subjetivacion. El cuerpo aparece, como dice Begoña Sáez, como contexto y como norma para la (re)creación de la identidad, se nos presenta no solo como resultado del contexto normativo sino como agente normativizador.
Con sueños no permitidos, insultos y burlas, la construcción de su identidad esta ya configurada de antemano por otros. Otros son también quien definen su ser y deciden su orientación sexual.
El nudo en el estomago es su niña perdida, enredada en un bosque ajeno que es la cultura y esos insultos performativos que amenazan con ocupar todo su espacio vital y engullirla, anulando su individualidad. En el corto se pone de manifiesto, como dice Lyotard, que la cultura no es un sistema de representaciones que copian o reflejan la realidad y los sujetos, sino un auténtico dispositivo -utilizando el término foucaultiano- que los genera. Ese garabato en el estómago representa el "lío", el conflicto existencial, el exilio de uno mismo. La protagonista lo soluciona cuando empieza a darse cuenta de los mecanismos y disposiciones culturales que la sujetan, impidiéndole crecer en libertad, y desenreda el nudo, liberándose de las presiones sociales.
Lo que ha tomado como rasgo interno de ella misma es algo que, como nos dice Butler con el termino performatividad, anticipamos y producimos mediante ciertos actos culturales, un efecto alucinatorio de gestos naturalizados.
Pero como dice Begoña Sáez, el carácter performativo de su identidad, la convierte en objeto de su propia (re)creación que siempre se lleva a cabo en el marco de un discurso que nunca es ajeno al del poder institucional.

 "Ser nosotros mismos nos causa ser exilados por muchos otros. Sin embargo, cumplir con lo que otros quieren nos causa exilarnos de nosotros mismos" Clarissa Pinkola

sábado, 1 de marzo de 2014

Re-cordando al Agus


Conocí al Agus en Blanquerías cuando yo vivía con el Brasi y su madre. Lo conocí en el callejón donde vivía él, las Rosas y Carmen, allí venían también el Abogatti y el Niño a contarnos anécdotas de sus experimentadas vidas de calle, con la flauta en una mano y el sombrero en la otra para conseguir dinero cuando hacía falta.
El Agus trabajaba y cada mañana, aunque la noche hubiera sido muy larga o el sueño muy corto, él se levantaba de donde le hubiera llevado la noche y sus acólitos y se iba invariablemente a su trabajo. Era el chispas de la peña y de los pocos que aguantaba y cumplía con un horario laboral de forma habitual.
Ibamos a la catedral, la casa de comidas de Jose, allí trabajaba Guille, y poco después al Racó que se habían quedado el Agus y el Jorge (en ambos bares acabe trabajando yo también).
Alrededor de la plaza del Carmen Había mucha vidilla porque también por aquel entonces (1987-1988) se okupó la primera Casa Okupada en Valencia: El Kasal Popular de Palma 5 y allí nos fuimos a vivir el Abogatti, la Mari, el Pakote, yo y allí bajo su palmera del patio se abrió un bar, se bailo al son de Maniatica y juntos fuimos haciéndonos más grandes y más amigos.
En ese tiempo lo recuerdo viviendo con la Carmen la llarga, Ramontxo y el Hipie en la calle San Vicente.
Era muy buen conductor, le gustaba conducir y con él fui a innumerables fiestas, conciertos, excursiones, acampadas, bajadas al moro, jeje, recuerdo una en concreto con Javi, el Acelerao, nos hicieron una "foto" acorde con el lugar y el momento, y en medio de los montes del Rif nos pintaron un cuadro que regalé al Fonso, porque en él también estaba Josetxu.
Si alguna vez nos quedamos colgados fue por alguno de los también innumerables coches de segunda mano que tuvo, estoy segura que ni él sabía el número de estos. El Agus siempre estaba dispuesto a liarla, a llevarnos, a ayudar, a currarse lo que fuese, con ese buen humor y buena disposición constante. Luego es verdad que no tenía mucho aguante (seguramente debido a que era el único que invariablemente madrugaba) y siempre se dormía a mitad de fiesta y en cualquier lugar, yo llegué a verlo durmiendo con la cabeza apoyada en el bafle del escenario de un concierto.
Aunque fué un gran amigo y tuvo muchos amantes no llego a tener ningún novio permanente y cuando apareció el Fer, el Agus encontró al hermano, al amigo y al compañero de su vida pero eso es mejor que lo cuente él...
Crecí contigo y una parte importante de ti esta en mi y me acompañará siempre. Gracias Agus.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Escuchar con el corazón




Momo sabía escuchar de tal manera que a la gente tonta se le  ocurrían, de repente, ideas muy inteligentes. No porque dijera o preguntara algo que llevara a los demás a pensar  esas ideas, no; simplemente estaba allí y escuchaba con toda su atención y toda simpatía. Mientras tanto miraba al otro  con sus grandes ojos negros y el otro en cuestión notaba de inmediato cómo se le ocurrían pensamientos que nunca hubiera creído que estaban en él. 
Sabía escuchar de tal manera que la gente perpleja o indecisa sabía muy bien, de repente, qué era lo que quería. O los tímidos se sentían de súbito muy libres y valerosos. O los desgraciados y agobiados se volvían confiados y alegres. 
Y si alguien creía que su vida estaba totalmente perdida y que era insignificante y que él mismo no era más que uno entre millones, y que no importaba nada y que se podía sustituir con la misma facilidad que una maceta rota, iba y le contaba todo eso a la pequeña Momo, y le resultaba claro, de modo misterioso mientras hablaba, que tal como era sólo había uno entre todos los hombres y que, por eso, era importante a su manera, para el mundo.
Momo, Michael Ende

Tan importante esa escucha que no busca nada mas que entender al otro, sin jucios ni consejos, solo escuchar con los ojos, con los oidos, con la piel. Y ese tiempo invasor que coloniza nuestras vidas y las acota quitandoles lo esencial y vaciandolas con sus prisas, sus programas, sus calendarios...

Los niños y los adolescentes, no lo olvidemos, no tienen mas tiempo que el presente y lo consumen a grandes sorbos que a las adultas domesticadas nos atragantan.

Gracias Ibonne por esta pausa para recordar, reflexionar y ver la importancia de parar el tiempo, de olvidar las prisas, de mirar a los chicos y chicas a los ojos y dejarlos hablar sin la imperiosa necesidad de juzgarles, de darles un consejo, de encontrar nuestra respuesta educativa "correcta". Simplemente escuchar, como Momo, para que ellos solos descubran lo mejor de si mismos.

http://iboneolza.wordpress.com/2013/12/09/momo-y-la-escucha/

viernes, 30 de agosto de 2013

La teta es mucho mas que alimento



Muchas mamás pasan por muchas dificultades para amamantar a sus bebes y, la sociedad en general y los profesionales de la salud en particular, no suelen ofrecer apoyo y confianza a las madres sino que enseguida proponen el apoyo de la leche de formula que suele acabar con muchas lactancias. Pero muchas experiencias han demostrado que incluso en situaciones extremas se puede mantener la lactancia; hace poco me he enterado que incluso sin haber parido podemos estimular nuestro pecho para amamantar a un bebé. Somos mamíferos y solemos olvidarlo y damos a nuestros bebes leches de animales que son hervíboros y tienen hasta cinco estomagos.¿Como va a ser igual esa leche para nuestros bebes? y lo que es peor ¿cuantas más cosas les quitamos con el biberon, chupetes y demás elementos des-madrizadores?.
El bebé humano nace inmaduro y dependiente del cuerpo de la madre que es su ecosistema en el cual tiene todo lo que necesita para sobrevivir: calor, alimento, seguridad, afecto...una exterogestacion es lo más adecuado para sus primeros meses de vida y el padre y la sociedad en general deberían ser los instrumentos de apoyo para que esto fuese posible.
Si queremos lo mejor para nuestros niños debemos exigir al mundo que alienten este vinculo y lo hagan posible. Sin tribu se convierte en una tarea monumental.

martes, 27 de agosto de 2013

Pequeñas memorias



Otra vez habían vuelto a gritarse, a faltarse al respeto, a enfadarse, a herirse; como una rueda de molino predestinada a tropezar una y otra vez en la misma hendidura, viéndolo venir y sin poder evitarlo, cada domingo se repetía la misma historia.
El abuelo insistía en que no faltáran a la cita y ninguna razón era suficiente para saltarse su terquedad y su determinación. Y había días buenos en que incluso apetecía madrugar un poco y coger la carretera rumbo al pueblo, pero otras veces era todo un trabajo conseguir encontrar bajo las sabanas las ganas de levantarse e imponerse, en su único día libre, esa obligación que debería partir del puro deseo y disfrute, del cariño.
En su subconsciente era tan grande el peso del deseo paterno que, en silencio, conseguía aplastar los suyos propios casi sin que se diera cuenta y además aplastaba los de sus hijos en pro de ese deseo superior que los tenía colonizados.
Y todo para seguir siendo juzgada y condenada, para seguir frustrando las expectativas de su padre.
Recordaba su juventud cuando no podía esconder sus sentimientos y sus deseos eran irrenunciables, recordaba el asco que le daba la hipocresía de todo el mundo, condenado a seguir haciendo lo que era correcto, lo que tenía que ser, lo que los demás esperaban de ellos, recordaba la violencia que respiraba tras esas vidas impolutas y su soledad, su desarraigo absoluto y su deseo oculto de no pertenecer a nada ni a nadie. Entonces todavía buscaba un mundo mejor y unas gentes mas integras y odiaba a su familia por no ser capaz de arrancarse los hilos invisibles que le ataban a ella y le hacían sentir culpable por no ser lo que ellos esperaban, por no hacer lo que ellos querían, por no someterse.
Recordaba a sus aliados los montes que tantas veces le habían arropado, consolado y servido de refugio, recordaba sus gritos silenciosos escritos en la multitud de cartas y hojas que escribía, recordaba sus mudos amigos los libros con quienes había conocido la diversidad del mundo y con quienes tantas aventuras y tantos mundos había corrido.
Pero por alguna razón que no consigue desvelar, no recuerda casi nada de su infancia; un vacío que produce vértigo es lo único que encuentra cuando intenta hurgar en su mente buscando sensaciones, momentos, personas de su tierna infancia, lo único  que encuentra es un sentimiento de insignificancia, de desvalidez que lo ocupa todo.

Recordar: Del latín re-cordis, volver a pasar por el corazón          E. Galeano

miércoles, 14 de agosto de 2013

Casilda, una lectura necesaria
























Del blog alternativohe sacada esta entrada sobre Casilda Rodrigañez. Estoy leyendo su libro y estas mujeres dicen por mi todo lo que ha despertado en mi su lectura.
Es realmente curioso el proceso por el que muchas mujeres “despiertan” y se sumergen en el mundo de la crianza consciente y otra visión del mundo.
Unas simplemente siguen su instinto y olfato, ajenas a cualquier teoría oficial o alternativa, y no etiquetan nada, otras a través de las dificultades (parto, lactancia, sueño infantil, duros puerperios, …), leyendo a algún autor con el que se identifican y que pone voz a tu sentir interno, informándose por puro interés sobre el mundo de la maternidad en toda su amplitud, o porque un día, de repente, se ven las cosas con otros ojos.
Cada una tiene sus autores favoritos. La mayoría de las familias en este ámbito conoce algo de Carlos González, Rosa Jové, o Laura Gutman, pero son menos los que se atreven con una autora contundente y radical (por ir a la raíz) como Casilda Rodrigáñez.
Casilda no es una escritora “para todos los públicos”, despierta grandes amores, o incomprensiones y rechazos y necesita un momento vital concreto para ser comprendida. Pero, dado ese paso, sus planteamientos son muy valiosos y detonantes de cambios en la percepción de nuestra civilización y en la vida personal.
Dicen quien la conoce en persona que Casilda es una gran oradora y que sudiscurso se entiende y se vibra mucho más en las conferencias, pero sus libros también destilan su fuerza.
Cabe destacar que los 4 libros de esta autora, además de estar disponibles en tiendas, se pueden descargar GRATUITAMENTE desde su web.

Reproducimos a continuación dos textos de dos blogueras que explican en voz alta por qué son fans de Casilda Rodrigáñez y qué les ha aportado su obra.
Son Marisol Paredes de Crianza y Sociedad, quien envió estas reflexiones por mail a sus amigas y de ahí la espontaneidad y sinceridad, y Serpiente Violeta que lo publica en su blog


UN REGALO PARA LAS MUJERES (U HOMBRES DE “MENTE ABIERTA” QUE QUIERAN SABER MÁS DE ELLAS)
No me canso de recomendar a esta extraordinaria mujer,Casilda Rodrigáñez. Sus libros son, de hecho, nada fácil de leer pero sobre todo de “digerir”, uno puede sentirse asombrado hasta molest@, pero una cosa es segura que hace sentir miserable o bien revolucionario. Tuve la “suerte” de llegar a ella después de haber leído a varios autores que cita en sus libros y quizás por esto estuve un poco “preparada” para el bombardeo y comprensión de muchos temas “difíciles” (algunos tabúes o prohibidos).
Ella ha investigado el tema de la maternidad durante mas de 20 años especialmente con literatura científica (la ciencia “libre”) de diferentes disciplinas. histórica, biológica, psicoanalítica, antropológica, neurociencia, etc…… y se ha topado con la caja de pandora.
Lo más interesante después de leerla: un@ se sentirá más libre o dispuest@ a desafiar al mundo “artificial” que se nos ha creado desde hace unos 5000 años, cuando empezó el mundo masculino (patriarcal), dispuest@ a dejar o pelear por salir de la “sumisión INconsciente”.
Recomiendo leer en este orden sus libros, pero se pueden leer obviamente indistintamente:

La Represión del deseo materno y la génesis del estado de sumisión inconsciente
El Asalto al Hades
La Sexualidad y el funcionamiento de la dominación
Pariremos con Placer

LO PRIMERO
Lo primero y definitivamente determinante, fue leer los libros deCasilda Rodrigañez. Llevo ya más de un año recomendándolos a diestra y siniestra, y no me canso…. son un tesoro.
Comencé a leerlos y fue entonces que empecé a pensar, como decía, en lo que significa ser mujer. Pensé por primera vez en el útero, en la sexualidad propiamente femenina y en la maternidad.
A medida que pensaba en ello, me fui dando cuenta de que el ser mujer está socialmente definido por lo que significa NO SER UN HOMBRE, y que así mismo están definidos todos los seres. Todo está sujeto a este parámetro. Todo (o más bien todos) se significan a través del concepto de lo masculino, y más específicamente del hombre occidental, blanco, con dinero.
En el mundo en que vivimos es eso lo válido y lo deseable, y todos los que quedan por fuera de esa denominación, sonvíctimas de la dominación y por ende, de segregación. Son los animales y la naturaleza en general, las mujeres, los niños, los hombres de color, los indígenas, los gitanos, los latinos, los discapacitados, los pobres.
Comencé a comprender que todo aquello que se le ha quitado a las mujeres a través de la historia, se le ha quitado en realidad al mundo, y que la sociedad que tenemos es el resultado de haber rechazado y reprimido lo esencialmente femenino. Así, todas mis causas, las de antes, las de siempre, empezaron a entretejerse por la urdimbre de la mujer; todo tomó forma… fue amparado y acunado por una sola causa que lo reunía todo: LA CAUSA DE LOS FEMENINO ENTENDIDO COMO OPOSICIÓN A LO PATRIARCAL.
ASÍ EMPEZÓ TODO
(…) Hace exactamente dos años yo era una persona totalmente diferente a lo que soy hoy. Uno no creería que una persona puede cambiar mucho en dos años, pero sí… Hace dos años yo no tenía idea de lo que era ser una mujer. Ni psicológica, ni física, ni social, ni políticamente. Por supuesto que era una mujer (tampoco he cambiado tanto) pero nunca había pensado -realmente PENSADO- en lo que eso significaba. Y creo que si uno no piensa las cosas, y luego las nombra, no puede tampoco llegar a sentirlas a plenitud.
Así que esa era yo… como son muchas personas… un sujeto que anda por ahí, sin saber verdaderamente quien es.
Lo que sí era, era una persona que se preocupaba por como son las cosas en el mundo, y habiendo sido así por mucho tiempo, me había metido con infinidad de causas: los animales, los bosques, los niños, el agua, las víctimas de la guerra… por muchas cosas me había interesado yo, sin sentir nunca que hiciera mucho… sin creer que lo que hacía pudiera realmente cambiar algo.
Y por eso mismo tarde o temprano, siempre perdía el entusiasmo. Siempre quería hacer más. Encontrar algo que me fuera propio… algo apasionante, algo verdadero, algo que generara un verdadero cambio. Adopté con más seriedad la causa que me era más querida, que era la del medio ambiente. Comencé una carrera relacionada en la universidad, me metí de cabeza en internet y tras mucho leer y mucho buscar, di con el tema de las ecoaldeas y de la permacultura. Ese interés me llevó a España y allá, sin querer, pasó algo que cambiaría mi vida para siempre.
Estaba yo haciendo pues un curso de permacultura, y al final, por cosas de la vida, recibí de manos de un amigo un cuadernillo. Este era un panfletillo sin pretensiones que ponía “contra la represión sexual civilizada“. Y decidí empezar a leerlo al final de mi viaje.
Lo abrí como quien abre una revista de variedades, y así, sin más, sin aviso previo, lo que leí arrasó con todo. Fue como un bombardeo de cosas en las que nunca antes había pensado: la sexualidad de la mujer, el parto civilizado, la matrística, las culturas de la vieja Europa, la sexualidad primitiva, el imperio patriarcal, la sumisión inconsciente, el amor libre, el significado de la serpiente….
Y digo que arrasó con todo porque después de eso, de mí no quedó mucho. Fue como si me hubieran cortado en pedazos. Como si me hubieran penetrado con una lanza hasta lo más profundo del subconsciente. Como si me hubieran sacado, después de muchos años, de un letargo profundo. Devoré todo lo que tenía esa lectura. Cogí la bibliografía recomendada y la leí también. Cada nombre, cada autor, cada página web. Lo leí todo. Y a medida que leía, más adentro iba, más cosas sentía, más cambiaba. Cuando pude salir de esta vorágine había pasado más de un año, y yo ya era otra.
Hoy siento como si algo indescriptible se hubiera apoderado de mí. Creció desde la base de mi espina dorsal y me envolvió en un calor nunca antes sentido. Me meció con un vaivén de agua, suave y sensual. Me despertó con el aroma de las flores y los colores de los frutos maduros. Me envolvió como una serpiente, pesada, fuerte, palpitante…y en entre su piel húmeda y suave, me convirtió en mujer.
Serpiente Violeta

martes, 16 de julio de 2013

La educación creadora

 
 "Todo comenzó durante la II Guerra Mundial cuando Arno Stern, judío alemán, sin saber nada de psicología, pedagogía, enseñanza, dibujo…tuvo que hacerse cargo de un grupo de niños huérfanos. Llegó una caja de la Cruz Roja con pinturas y pinceles y como era escaso para la cantidad de niños que había, tuvieron que idear entre todos la mejor manera para economizar material. Asignaron un pincel a cada color para aprovechar la pintura; al no tener mesas suficientes, colocaban las hojas de papel en la pared… Arno Stern no sabía enseñar pero si que podía hacer el trabajo de los niños más agradable, sirviéndoles. Vio entonces que los niños cambiaban, se hacían más fuertes, seguros y entonces decidió hacer de aquel su trabajo.
Se dio cuenta de que todos los niños dibujaban lo mismo y recorrió el mundo investigando la forma de pintar de la gente de las diferentes culturas que iba encontrando. Demostró que el aprendizaje de la pintura corresponde con una evolución en los trazos programada genéticamente. En nuestro código genético, por el hecho de ser humanos está la capacidad de crear.
Un día los niños comienzan un juego emocionante, muchas veces de manera accidental se producen sus primeras manifestaciones gráficas. Todos los niños viven este proceso con pasión y pocos al llegar a la adolescencia continúan expresándose mediante la pintura. ¿Por qué sucede esto?
Esto es debido a la intervención de los demás, que aunque cargada de buenas intenciones, es totalmente desacertada. Que ¿por qué? Vamos a verlo:
Si como Arno Stern descubrió es cierto que todos los niños dibujan lo mismo, entonces estas primeras figuras “universales” son trazadas según una ley interna. No existe deseo de representación, los niños trazan según una ley interna que no depende del exterior, de lo observado ni tan siquiera de los pensamientos. Un ejemplo de esto es que todos los niños del mundo pintan las mismas casas, independientemente de su lugar de origen y de la arquitectura local.
Al estar con los niños si desconocemos su proceso natural de aprendizaje es frecuente intervenir, intentando enseñarle. Le cogemos el papel y el lápiz y le decimos.” No así no se hace, mira”. Le dibujamos algo, ofreciéndoselo como modelo. Pero entonces no hacemos más que apartarle de su camino, interrumpirle su pensamiento, distraerle de sus intereses y necesidades, desorientarle y hacerle sentirse perdido e inseguro. Ahora ese niño querrá hacer algo que no puede hacer y que además no necesita hacer. El equilibrio está roto. Su seguridad perdida. Y para colmo, en adelante tendrá que hacer miles de veces dibujos impuestos, fichas para rellenar, completar, colorear. Se va a ver forzado a explicarlo todo sobre sus trazos hasta que algún día dirá: ¿Qué hago? Y por último el:" no se dibujar".
Los niños no necesitan copiar objetos, sino representarlos desde su imaginación para jugar, pero los adultos queremos corregir ese juego con la fatua pretensión de enriquecerlo y lo modificamos hasta hacerlo desaparecer. Pero a pesar de esta evidencia, la escuela no ha establecido una relación directa entre el fracaso en el aprendizaje del dibujo y su pretensión de enseñarlo.
Esto son sólo unas pinceladas sobre el descubrimiento de Arno Stern que se puede extrapolar a cualquier otra materia y en general a la vida y a la escuela, la enseñanza y el aprendizaje. 

Aqui os dejo una interesante introducción a la ciencia que por azar descubrió Arno Stern escrita por el Director de un taller de educación creadora en Bilbao: José Miguel Castro:
INTRODUCCIÓN A LA SEMIOLOGÍA DE LA EXPRESIÓN
En los talleres de educación creadora tienen en cuenta muchos factores a la hora de hacer los grupos, teniendo en cuenta la diversidad. Todas las personas que están en un grupo determinado son totalmente diferentes entre si. De esta manera no se pueden comparar con nadie y cada uno aporta lo suyo. Además en el taller el educador, no motiva, ni enseña, ni interpreta, solo sirve. Su misión es hacer el trabajo cómodo y agradable.
La educación creadora establece unas condiciones en las que todas las personas pueden sentirse seguras y afirmarse sin depender de un modelo. El desarrollo de la capacidad creadora para cualquiera circunstancia de la vida, se basa en la posibilidad de reencuentro con todo lo que se tiene de diferente, original y personal, sin inhibiciones y lejos de la exhibición. Libre de modelos, comparaciones y juicios, el temor desaparece, los límites se rompen y se evoluciona más allá de lo que imaginamos ser capaces. Así se puede improvisar, investigar, crear, desarrollar la actividad más seria y rigurosa que existe: el juego".

Nuestro papel como educadores no debería ser el de dirigir o controlar, sino servir, respondiendo a las necesidades de los niños y sus variados y diferentes intereses.
Os invito a visitar el siguiente enlace sobre los talleres que tienen Vega Martín y José Miguel Castro:
Diraya, con interesantísimos artículos sobre temas variados.

miércoles, 19 de junio de 2013

miércoles, 12 de junio de 2013

La metamorfosis


"El género es una construcción social, tenemos órganos sexuales diferentes, sí, pero la mayoría de las diferencias psicológicas catalogadas como femeninas-masculinas nos han sido impuestas a través de roles culturales, que no biológicos, desde la infancia.

No existe lo masculino, o femenino, todas las personas tenemos necesidades afectivas, todas las personas tenemos un lado emocional y un lado más agresivo, instintivo, sólo que según nacemos varón o mujer, nos obligan a desarrollar o a reprimir unas u otras emociones y comportamientos, lo cual es terriblemente perjudicial.

Dejemos de perpetuar roles absurdos y ponernos corsés que nos aprisionan y nos impiden desarrollar nuestro potencial y nuestra verdadera esencia"

 Maria Jesus Gomez Ferro

Tanto las niñas como las niñas deben de ser libres de elegir lo que les agrada, que se vistan de azul o de rosa no afecta su desarrollo identitario, al contrario, darles esa libertad lo reafirma porque la identidad la deben construir ellos, no los que están al rededor.  Pero la libertad esta prohibida y todo nos viene impuesto:


Como ser, como vestir y lo que todavía es peor como sentir:


Pero todavía quedan personas fantásticas que se pasan por el forro lo que piense el mundo y se ponen al lado de sus niños, los apoyan y los acompañan en el maravilloso proceso de crecer
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/10/05/internacional/1349462278.html

¿Les permitiremos volar como libres, coloridas y preciosas mariposas o les condenaremos a arrastrarse como orugas grises y reprimidas en una crisálida estrecha y obsesiva que no les dejo desarrollarse y que arrastrarán toda su vida?  

lunes, 27 de mayo de 2013

TDHA: Manifiesto de Consenso de diferentes profesionales de la salud

Pincha en la imagen para acceder al documento

Y pincha en la siguiente dirección para acceder a la página  de la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas donde además del documento teneis una recogida de firmas que podeis apoyar:
http://www.feap.es/noticia.php?id=72
Es un Manifiesto de Consenso que han firmado una serie de profesionales del campo de la psicología, la psiquiatría, la neurología, la pediatría, la medicina familiar, la psicopedagogía y la psicomotricidad en que quieren hacer constar su preocupación por la facilidad con que se diagnostica de TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con y sin Hiperactividad) a muchos niños en edad escolar.
El escrito es muy interesante ya que viene a darnos la razón a aquellos profesionales  y personas sensibles que estábamos viendo como en muchos casos los trastornos que sufren los niños no son debidos a problemas psicológicos que pueden curarse con medicación, sino que hay que profundizar en los contextos y los motivos que llevan a esos niños a no atender ni tener interés por la enseñanza.

Es un texto fácil de entender y dice cosas tan interesantes como que el diagnóstico de este síndrome se realiza generalmente en base a cuestionarios administrados a padres y/o maestros y el tratamiento que se suele indicar es: medicación y modificación conductual. El resultado es que los niños son medicados desde edades muy tempranas, con una medicación que no cura (se les administra de acuerdo a una situación, por ejemplo, para ir a la escuela) y que en muchos casos disimula sintomatología grave que se manifestará en un futuro o encubre deterioros que se profundizan a lo largo de la vida
No dejéis de leerlo si sois padres preocupados por la educación y la salud de vuestros hijos y si sois educadores que veréis respuesta a muchas dudas que se nos presentan en nuestra labor diaria.

También podeis leer el artículo sobre las controversias, divergencias y convergencias que actualmente hay sobre el TDHA del Doctor Alberto Laza Zulueta, especialista en Psiquiatría y Psicoterapia y Jefe del Servicio de Psiquiatría y Salud Mental de Niños y Adolescentes de Bizcaia.
Pincha aqui para acceder al ARTICULO

sábado, 25 de mayo de 2013

Casi viva.


Ese domingo había más silencio de lo normal y durmió hasta tarde. Cuando despertó el sol inundaba toda la habitación y estaba bañada en sudor. Un agridulce sabor le subió por la garganta haciendole saltar de la cama en busca de un vaso de agua.
La noche anterior se bebió la vida a grandes sorbos como si estuviese apurandola, casi no recordaba como había llegado a casa pero tenía la certeza que se había traido consigo algo precioso que ya nadie le iba a arrebatar.
Por fin había escapado de la tiránica bestia que le tenía amarrada día y noche a la noria de las costumbres, enajenada, hipnotizada, muerta.
Olvidado todo placer comía cualquier cosa con tal de adormecer sus tripas; el trabajo lo realizaba como una autómata a la que hubiesen dado cuerda y no pudiese hacer otra cosa, sin interés, sin ningún atisbo de entusiasmo pero sin rebeldía tampoco.
A simple vista parecía una persona equilibrada, seria y poco comunicativa pero amable y educada, aunque nadie recordaba haber bromeado nunca con ella.
Aprendió pronto las normas, a base de golpes se volvió cobarde y tímida y tan insegura que siempre se creía la causa de todas las desgracias y errores. Llevaba la culpa marcada a hierro en sus carnes todavía jóvenes.
Cuando la mirabas a los ojos lo sabías, nunca miraba a nadie a la cara y ese color azul era tan transparente y claro que la traicionaba. Pero nunca lo supe con certeza hasta ese día en que ella me lo contó hasta vomitar todo el dolor, todo el miedo y toda la tristeza que arrastraba consigo.
La encontré acurrucada llorando en un portal como una niña perdida y después de mucho insistir conseguí que me contará que tenía que pasar la noche sola en casa y la sola idea le aterrorizaba; me quede perplejo porque mi vecina que yo supiese siempre había vivido sola. No entendía nada, la tranquilice y le pedí que me explicase lo que había pasado.
"Las tiendas han cerrado y mi televisor se ha estropeado"... Le propuse ir a un bar y allí la deje unas horas después todavía sola pero ya casi viva.

miércoles, 15 de mayo de 2013

La raiz de la violencia




12 Puntos por Alice Miller


"Hace ya varios años que está científicamente comprobado que los efectos devastadores de los traumatismos infligidos a los niños repercuten inevitablemente sobre la sociedad. Esta verdad concierne a cada individuo por separado y debería –si fuese suficientemente conocida– llevar a modificar fundamentalmente nuestra sociedad, y sobre todo a liberarnos del crecimiento ciego de la violencia. Los puntos siguientes ilustrarán esta tesis:
Cada niño viene al mundo para expandirse, desarrollarse, amar, expresar sus necesidades y sus sentimientos.
Para poder desarrollarse, el niño necesita el respeto y la protección de los adultos, tomándolo en serio, amándolo y ayudándolo a orientarse.
Cuando explotamos al niño para satisfacer nuestras necesidades de adulto, cuando le pegamos, castigamos, manipulamos, descuidamos, abusamos de él, o lo engañamos, sin que jamás ningún testigo intervenga en su favor, su integridad sufrirá de una herida incurable.
La reacción normal del niño a esta herida sería la cólera y el dolor. Pero, en su soledad, la experiencia del dolor le sería insoportable, y la cólera la tiene prohibida. No le queda otro remedio que el de contener sus sentimientos, reprimir el recuerdo del traumatismo e idealizar a sus agresores. Más tarde no le quedará ningún recuerdo de lo que le han hecho.
Estos sentimientos de cólera, de impotencia, de desesperación, de nostalgia, de angustia y de dolor, desconectados de su verdadero origen, tratan por todos los medios de expresarse a través de actos destructores, que se dirigirán contra otros (criminalidad, genocidio), o contra sí mismo ( toxicomanía, alcoholismo , prostitución, trastornos psíquicos, suicidio).
Cuando nos hacemos padres, utilizamos a menudo a nuestros propios hijos como víctimas propiciatorias: persecución, por otra parte, totalmente legitimada por la sociedad, gozando incluso de un cierto prestigio desde el momento en que se engalana con el título de educación. El drama es que el padre o la madre maltratan a su hijo para no sentir lo que le hicieron a ellos sus propios padres. Así se asienta la raíz de la futura violencia.
Para que un niño maltratado no se convierta ni en un criminal, ni en un enfermo mental es necesario que encuentre, al menos una vez en su vida, a alguien que sepa pertinentemente que no es él quien está enfermo, sino las personas que lo rodean. Es únicamente de esta forma que la lucidez o ausencia de lucidez por parte de la sociedad puede ayudar a salvar la vida del niño o contribuir a destruirla. Esta es la responsabilidad de las personas que trabajan en el terreno del auxilio social, terapeutas, enseñantes, psiquiatras, médicos, funcionarios, enfermeros.
Hasta ahora, la sociedad ha sostenido a los adultos y acusado a las víctimas. Se ha reconfortado en su ceguera con teorías, que están perfectamente de acuerdo con aquellas de la educación de nuestros abuelos, y que ven en el niño a un ser falso , con malos instintos, mentiroso, que agrede a sus inocentes padres o los desea sexualmente. La verdad es que cada niño tiende a sentirse culpable de la crueldad de sus padres. Y como, a pesar de todo, sigue queriéndolos, los disculpa así de su responsabilidad .
Hace solamente unos años, se ha podido comprobar, gracias a nuevos métodos terapeúticos, que las experiencias traumatizantes de la infancia, reprimidas, están inscritas en el organismo y repercuten inconscientemente durante toda la vida de la persona. Por otra parte, los ordenadores que han grabado las reacciones del niño en el vientre de su madre, han demostrado que el bebé siente y aprende desde el principio de su vida la ternura, de la misma manera que puede aprender la crueldad.
Con esta manera de ver, cada comportamiento absurdo revela su lógica , hasta ahora ocultada, en el mismo instante en que las experiencias traumatizantes salen a la luz.
Una vez conscientes de los traumatismos de la infancia y de sus efectos podremos poner término a la perpetuación de la violencia de generación en generación.
Los niños, cuya integridad no ha sido dañada, que han obtenido de sus padres la protección, el respeto y la sinceridad necesaria, se convertirán en adolescentes y adultos inteligentes, sensibles, comprensivos y abiertos. Amarán la vida y no tendrán necesidad de ir en contra de los otros, ni de ellos mismos, menos aún de suicidarse. Utilizarán su fuerza únicamente para defenderse. Protegerán y respetarán naturalmente a los más débiles y por consecuencia a sus propios hijos porque habrán conocido ellos mismos la experiencia de
este respeto y protección y será este recuerdo y no el de la crueldad el que estará grabado en ellos."

Más sobre Alice Miller:
http://www.screamsfromchildhood.com/articulos_alice_miller.html

http://www.alice-miller.com/

sábado, 4 de mayo de 2013

De princesas y sapos.

Ese día el cazador salio con intención de encontrarla. Llevaba horas buscando por las callejuelas oscuras y estaba seguro de que andaba por allí pero no encontraba el rastro de su olor que tan bien conocía. Era el que mejor la conocía, casi diría que era su obra.
La había conocido cuando solo era una niña, llena de ilusiones y sueños de princesa buena y sacrificada y él necesitaba tanto que lo cuidasen...la amo a su manera y ella entendió enseguida que uno no puede dar lo que no ha recibido y pago con amor y resignación desprecios y desplantes de todo tipo. La princesa se esforzaba en acunar y amansar su carácter pero el arraigo que tenía el odio en su corazón era tan fuerte que a veces no podía contenerlo y lo descargaba con quien sabía que siempre lo iba a perdonar, por que lo necesitaba, él era su hombre, lo único que ella tenía, la única persona con la que hablaba y que a veces la abrazaba e incluso le pedía perdón realmente arrepentido cuando la violencia llegaba a extremos que ella no conseguía olvidar. Entonces realmente arrepentido se disculpaba en su infancia y todo lo que lo convertía en un monstruo que ella no merecía y la pobre niña llegaba a compadecerse y llorar con él por la vida tan desgraciada que había vivido y se olvidaba de su propia desgraciada vida pagando con ella los pecados de él.
A menudo pensaba en su madre, en sus amigos de la infancia y sabía que no la habrían abandonado si se hubiese atrevido a pedir ayuda pero ¿que habría sido de él?, pensaba la desdichada y no se atrevía ni siquiera a imaginar al desgraciado solo. Así iban pasando los días y un día él volvió con algo que le hizo sentir feliz por un instante, como el primer día que uno prueba los caramelos de niño, ella se sintió envuelta por una nube de paz donde lo irreal era más verdadero que la vida. Las cosas empezaron a ir mejor entre ellos, él ya no se enfadaba tan a menudo y ese caramelo los acercaba y los hacía cómplices.
Hasta entonces él había trabajado pero paulatinamente empezó a faltar y acabo en la calle, se volvió osado y robaba para mantener el vicio y se volvió imprescindible para la princesa que a duras penas conseguía una barra de pan o un litro de leche, su único sustento; la droga era cara y nunca llegaba para la comida.
Un día lo pillaron y ella tuvo que ir a visitarlo en prisión, le pidió droga y ella no pudo darle más que el cariño antiguo, un poco dolorido por el mono. Le prometió traerle algo aunque no sabía como.
Pasaban las horas y cada vez se sentía peor, deambulando por las callejuelas del barrio chino encontró a un camello y suplico hasta que él le propuso un intercambio de lo único que ella poseía y podía darle. Se fue a casa con su tesoro y una firme decisión de guardar la mayoría para compartirla con él en un vis a vis pero se lo fumo todo y al día siguiente salió a buscar más.
Día tras día posponía su cita y así fue recuperando su independencia, cuando consiguió ir a verlo ella era otra, la princesa y su inocencia habían muerto y se había transformado en reina, con el peso de su corona y de su reino, pero dueña al fin de si misma. Y ni siquiera entonces lo abandono del todo, le visito, le escribió, le llevo droga.
En la última visita le dijo lo que hacía, él nunca le había preguntado, no quería saberlo he incluso le venía bien que fuese así, pero cuando la escucho contarlo sin sombra de culpa, montó en cólera y la insulto, la humillo por última vez porque ya nunca iba a poseer a la princesa, esta había muerto y la mujer que allí estaba no tenía intención de tener ningún dueño.
Y el cazador siguió husmeando por el barrio chino sin encontrar ni siquiera el cadáver de su pieza. Su caza se había recuperado de la herida y salía en busca del buen tiempo con otras aves que emigraban hacia el sur.

martes, 30 de abril de 2013

La infancia encarcelada

La Ley de Responsabilidad penal del Menor trata de sustituir la idea de protección y educación de la infancia vulnerable, por la de instaurar la doctrina del miedo y presentar a la infancia como peligrosa
César Manzanos Bilbao
Gara


Dentro del llamado sistema de justicia juvenil español, más de 2.500 menores de edad se encuentran recluidos en cien centros. Tres de cada cuatro de estos centros están gestionados por empresas privadas, algunas camufladas como ONG.
Están en situación de reclusión por pena impuesta al amparo de la Ley de Responsabilidad penal del Menor, una ley que se ha ido modificando a golpe de alarma social creada por quienes sustituyen la idea de proteger y educar a nuestra infancia vulnerable, por la de instaurar la doctrina del miedo en nuestra sociedad y de concebir a la infancia como peligrosa. Tratan de vendernos la necesidad de «más seguridad», léase, más inversión y gasto en la industria del control penal.
Para ello se han inventado el derecho penal del enemigo, el derecho penal de autor, el nuevo derecho penal de la seguridad ciudadana que recorta las garantías y el ejercicio efectivo de las libertades en un proceso hacia una sociedad penitentecarcelaria. La aplicación de esta legislación es la desproporción punitiva y la aplicación desigual de la ley según quien sea el autor de la infracción.
La esquizofrenia del sistema punitivo, tanto para mayores de edad como especialmente para menores, es su obsesión por otorgar una orientación reeducativa a las penas. La privación de libertad, en cualquiera de sus grados, es incompatible no con la educación, al menos con cualquier tipo que no sea la educación para el disciplinamiento.
Penalizar es imponer una sanción y establecer mecanismos para su obligado cumplimiento. Pero existen diversos tipos de penalización, formas distintas de imponer una sanción de igual modo que existen diversas formas de educar. Por ejemplo, a una persona se le puede sancionar de muy diversas formas por haber cometido un robo con pena de cárcel, cortándole la mano, otorgándole ayudas económicas cuando el motivo del robo haya sido la indigencia o privándolo de su patrimonio cuando el motivo del robo ha sido el enriquecimiento ilícito. Son formas distintas de penalizar el mismo delito, que varían según la forma de concebir el delito y la pena en diversas culturas y momentos históricos.
De igual modo ocurre con el concepto de educación. Educar se diferencia de informar en que la educación trata de moldear el comportamiento en función de los valores y normas de conducta que trasmite, pero existen diversas formas de entender la educación y diversas prácticas educativas. Así por ejemplo, no es lo mismo que cuando una criatura comete una infracción, por ejemplo un hurto en unos grandes almacenes, se le denuncie a la Policía y se le incoe un expediente policial y judicial, aplicándosele después medidas sancionatorias tales como vigilancia, arresto o internamiento, o que por el contrario se les avise a sus padres para que éstos tengan la posibilidad y el protagonismo, junto a los educadores de hacerle entender que su conducta puede tener consecuencias perjudiciales para su vida fu- tura en sociedad.
En el primero de los casos estamos aplicando una educación domesticadora y fundamentada en el castigo, el protagonismo lo tiene la seguridad y se considera al menor como peligroso y por extensión a su familia como mala familia. En el segundo caso se aplica una educación liberadora y fundamentada en la comprensión, el protagonismo lo tiene la familia y el entorno social, y parte del concepto de que el menor está en peligro.
Por lo tanto, el binomio penalización y educación están íntimamente relacionados. Son las dos caras de la misma moneda. Desde este punto de vista, hemos de analizar el tipo de acción educativa que se aplica en el marco de un sistema de ejecución penal para personas en la etapa vital de la infancia y de la primera adolescencia, donde las medidas penales que se aplican se fundamentan en el concepto de privación de libertad en sus diversas modalidades. La privación de libertad es incompatible con la educación para la libertad. Mediante el disciplinamiento para aceptar las normas de funcionamiento de una sociedad y de una institución como la penal, el único tipo de educación que se puede aplicar es el domesticador, fundamentado en las teorías educativas del conductismo y de la aplicación más pervertida de las teorías cognitivo-conductuales.
En el tipo de educación que se puede dar sobre la penalización fundamentada en la privación de libertad, las técnicas de aprendizaje no van a ser las de imitación de comportamiento ejemplares y la internalización de comportamientos amables, sino las propias del sistema disciplinario premial, fundamentado en sanciones positivas (recompensas) y en sanciones negativas (castigos) como mecanismo de regulación del comportamiento, como sistema de adaptación del sujeto a la propia institución encargada de administrar la privación de libertad y como forma de concebir en un senti- do más amplio la adaptación a la sociedad.
Claro que las instituciones de internamiento educan, pero lo hacen en valores y formas de conducta concretos: el poder lo tiene la autoridad constituida, hay que adoptar una actitud cínica y fingida para conseguir lo que se quiere, se aceptan las normas no por convicción sino por miedo a la sanción, etcétera. Desde este punto de vista, la penalización fundamentada en la privación de libertad, tanto para adultos como para menores, implica la aplicación de una tecnología disciplinaria que limita derechos a sujetos previamente seleccionados por el sistema policial y penal, en aras de garantizar el funcionamiento de la industria penal y no en aras de la prevención y lucha contra el delito o de la seguridad ciudadana.
Frecuentemente, la industria penal y sus industrias complementarias (médica, asistencial, etcétera) son holding de empresas subsidiadas por el Estado que se dedican al negocio de la estigmatización de determinadas categorías de sujetos (extranjeros, gitanos, desescolarizados, pertenecientes a familias empobrecidas, drogodependientes, contestatarios o terroristas). Posteriormente esta industria penal y asistencial se decida a su tratamiento y reciclaje. ¿Quiénes son los llamados menores infractores que están sujetos a medidas de privación o limitación de su libertad? En primer lugar, una mínima parte de los que cometen infracciones penales graves. En segundo lugar, no son los más peligrosos ni los de menor nivel cultural ni quienes han cometido delitos más atroces. Son quienes han sido seleccionadas por parte del sistema policial y penal por sus rasgos económicos, étnicos y culturales y definidos como menores delincuentes.
Los menores etiquetados como «infractores» son seleccionados por la actividad discrecional de la Policía. En función de los lugares donde la Policía se hace presente se recluta a un tipo de menores con perfiles muy concretos que evidentemente no son ni los únicos, ni los que fundamentalmente perpetran delitos, pero sí los que son definidos como «delincuentes juveniles». Aplicándoles formas de coerción penal fundamentadas en el encierro y en la desconfianza sistemática hacia su persona se les trata de convertir en personas definitivamente inadaptadas, que en el fondo es lo que consiguen los actuales centros de reclusión para menores. La gran mayoría de estas personas no necesita reeducación, ni tiene problemas de integración. Simplemente necesitan tener las mismas oportunidades sociales que el resto de la infancia y adolescencia no marginada. En otros casos como los llamados «menores infractores extranjeros», mecanismos de convivencia intercultural para corregir las situaciones de confusión mental y moral que crea el estatus jurídico de irregular y el social de menor peligroso que le imprime rechazo y violencia.
Estos son los motivos fundamentales por los cuales el tratamiento que se otorga en los centros a estos menores diste mucho de contribuir a su educación para la libertad, a su crecimiento personal y al respeto al tan traído y llevado «interés del menor» del que habla la legislación.
En todo el Estado se construyen cárceles para niños que son de régimen cerrado y abierto, y también existen dependencias de máxima seguridad, por que cuando las criaturas no se adaptan a los centros y programas ordinarios son trasladadas y se les aplican medidas «técnicas» en centros infantiles de máxima seguridad, como ocurre en Madrid, en Murcia o en la reciente y ultramoderna cárcel para niños abierta en Zaragoza.
Es decir, en función del comportamiento del menor, y de su supuesta peligrosidad se establecen en la "nueva legislación" un grado mayor o menor de control penal y policial que va desde el arresto domiciliario, la libertad vigilada, los centros abiertos y semiabiertos, hasta los centros cerrados y de máxima seguridad. Estos centros, y por tanto el velar por el interés del menor, se dejan frecuentemente a empresas privadas.
Algunas de las entidades que gestionan cárceles para niñas y niños a lo largo de la geografía peninsular mantienen un régimen de internamiento para menores con salas donde las criaturas son aisladas, esposadas o permanecen en celdas escarbadas bajo tierra. Son organizaciones o industrias especializadas en la ejecución penal para menores que tienen reglamentos internos donde se sanciona a los infantes y adolescentes por tirarse un pedo, no lavarse las manos antes de las comidas, ducharse sin gel, hablar con los menores que están en aislamiento, poner los pies encima de la silla o cuestiones similares.
La infancia y la juventud representan el futuro de nuestra sociedad y la forma de tratarles es determinante para la misma. Además el sistema de penalización de la infancia será y es la conformación de menores desarraigados que posteriormente poblarán y pueblan las cárceles para adultos.
Es responsabilidad de la administración cuidar especialmente a los menores y tanto los jueces de menores como los funcionarios o entidades encargadas de ejecutar las sanciones impuestas a los mismos han de ser los primeros en entender que la educación para la libertad y el castigo son absolutamente incompatibles, y que por tanto quizás tengamos que madurar un modelo nuevo que ejercite la paciencia y el trato exquisito hacia las criaturas, y no reproduzca el recurso fácil y perverso que lejos de educar condena a los menores a la inadaptación cronificada. Mientras, las asociaciones que durante muchos años trabajamos en tareas educativas, asistencia y defensa de los derechos del menor y sus familiares, hemos de seguir vigilantes. Vigilantes para que mediante el control democrático de las actuaciones de la maquinaria que persigue, penaliza y aplica sanciones a nuestros descendientes consigamos convencernos de que existen muchas posibilidades alternativas al tratamiento penalizador basado en la reclusión carcelaria.
Se trata de dar a conocer nuestras experiencias de servicios de apoyo a los menores y de otros servicios sociales existentes en muchos países; de desarrollar políticas sociales y asistenciales que sustituyan a las políticas criminales, alternativas abiertas y programas comunitarios de apoyo social que eliminan la aplicación de regímenes de aislamiento y castigo para lo que resulta imprescindible que todos los menores actualmente penalizados al igual que los adultos estén lo más cerca posible de su lugar de residencia. Esto sólo se puede hacer con la implicación de los menores, de sus padres y de los educadores populares en redes de solidaridad, mediante la autoorganización social frente a la apropiación y penetración de técnicos, jueces, fiscales, policías en algo tan importante como la educación de nuestros hijos.

* César Manzanos Bilbao es profesor de Ciencias Sociales en la Universidad del País Vasco y miembro de Salhaketa. Más artículos suyos aqui

domingo, 31 de marzo de 2013

"La criatura que duerme sola es una novedad histórica"


"Bebes de la edad de piedra en la era de la conquista espacial"


Texto rescatado por Casilda Rodrigáñez, correspondiente a una ponencia de MacKenna en el Symposium de La Liga de la Leche de París,2005.

"Voy a exponer unos hechos que muestran por qué el contacto intenso y prolongado, el sueño compartido (o co-lecho) durante la noche y la lactancia, son tan importantes para la salud materna e infantil. Voy a explicar por qué la lactancia y el sueño compartido durante la noche constituyen un viejo mecanismo de adaptación, que sigue siendo perfectamente eficaz, que regula la fisiología de la madre y de la criatura de manera beneficiosa. La re-emergencia de la lactancia (la nueva moda en las sociedades occidentales) nos permite recordar que la lactancia y el sueño compartido madre-bebé son comportamientos que han evolucionado conjuntamente en tanto que componentes que constituyen un mismo micro-entorno beneficioso, protector, favorable al desarrollo, que palía la inmadurez del bebé (el volumen cerebral en el nacimiento es sólo el 25% del adulto), al tiempo que le protege de los riesgos de un medio externo potencialmente peligroso. Utilizo la noción de ‘entorno adaptado evolutivamente’ (según Bowlby), en el cual el sistema nervioso central en pleno desarrollo de la criatura recién nacida y del bebé encuentran al mismo tiempo su significado y su contexto, para mostrar que la ciencia se ha equivocado al pretender que los bebés humanos podían ser más independientes fisiológicamente de sus madres de lo que en realidad son, habiendo hecho con frecuencia, erróneamente, una definición científica de lo que deseábamos que fuesen los bebés en lugar de lo que en realidad son"

sábado, 16 de marzo de 2013

El cuerpo de la madre, el ecosistema del bebe



Red canguro
Declaración sobre el llanto de los bebes.
"El cuerpo del bebé recién nacido está diseñado para tener en el regazo materno todo cuanto necesita, para sobrevivir y para sentirse bien: alimento, calor, apego; por esta razón no tiene noción de la espera, ya que estando en el lugar que le corresponde, tiene a su alcance todo cuanto necesita; el bebé criado en el cuerpo a cuerpo con la madre desconoce la sensación de necesidad, de hambre, de frío, de soledad, y no llora nunca. Como dice la norteamericana Jean Liedloff, en su obra “El Concepto del Continuum”, el lugar del bebé no es la cuna ni la sillita ni el cochecito, sino el regazo humano. Esto es cierto durante el primer año de vida; y los dos primeros meses de forma casi exclusiva (por eso la antigua famosa 'cuarentena' de las recién paridas); luego, los regazos de otros cuerpos del entorno pueden ser sustitutivos algunos ratos. El propio desarrollo del bebé indica el fin del periodo simbiótico: cuando el bebé empieza a andar: entonces empieza poco a poco a hacerse autónomo y a deshacerse el estado simbiótico."

Para leer la declaración completa firmada por diferentes profesionales y científic@s y las recomendaciones de libros sobre crianza que nos hacen, pinchar aqui.

También podemos ver los videos del neonatologo Nils Bergman:

http://disiciencia.blogspot.com/2009/06/restaurar-el-paradigma-ooriginal-nils.html

lunes, 21 de enero de 2013

Curso Formación Política para la Acción Social con Menores



"Con l@s niñ@s no se juega es un esfuerzo colectivo por coordinar diferentes grupos y proyectos que comparten la necesidad de dar respuesta a la política de agresión y vulneración de los derechos de los menores, en especial a partir de la aprobación de la Ley de Responsabilidad Penal del Menor, que significó la judicialización de la vida de los chicos y chicas, su criminalización y el internamiento en cárceles de menores, además de otras muchas acciones encaminadas al maltrato y control de la infancia. Bajo el lema "De niñ@s en peligro a niñ@s peligros@s" y "Cárceles NO, ni de menores" se han ido realizando diferentes campañas y acciones de denuncia durante los últimos once años.
La realidad social actual al igual que la visión que la sociedad tiene de la infancia siguen instándonos a que alcemos la voz a favor de quienes el sistema se empeña en ningunear"

Se realiza en Burgos, Madrid, Murcia y Valencia con un monográfico conjunto para todas las ciudades en Madrid y empieza en dos semanas según en que ciudades.

Un curso genial para quien trabaja o convive con niñxs y adolescentes, un espacio para reflexionar y desmontar los dogmas de la adultocracia, un lugar de encuentro con el niño que fuimos, sus deseos y anhelos, sus necesidades y carencias.
Apoyados en la ética del cuidado y con una propuesta radical se propone sensibilizar y poner en entredicho tanto las bondades del sistema educativo como el maltrato institucional que sufren los niños y las niñas cuya única salida es la sumisión y la obediencia a las personas adultas que les cuidan y a sus normas.
Para mi fue todo un placer participar en el curso de Formación Política, de hecho repetiría.

Os lo podéis descargar en pdf aquí
TRIPTICO CURSO 2013

martes, 11 de diciembre de 2012

Solo un juego

Esta tarde en el parque estaban unos hermanos jugando, digo hermanos porque eran de diferentes edades desde la pequeña que debía tener 3 años hasta el mas mayor que tendría 13 o 14 años y ya los había visto en otras ocasiones jugando a pillar juntos en alborotado jubilo.
Pero hoy me fije en sus palabras en vez de en sus risas y se me heló la sangre en las venas. 
Entre risas y bromas una de las chicas hacía de policía y le daba porrazos al mas mayor insultándole con palabras como "maleducado", "ladrón", "vete a tu tierra"; luego la otra chica con los pequeños se subía al columpio y hacia como que estaban en casa y tenían miedo, miraba por la ventana a ver si venía la policía y protegía con su abrazo a los pequeños y les decía frases tranquilizadoras.
Me levanté inquieta, sintiéndome una intrusa en su escenificación que para ellos no era mas que un juego al que se entregaban entre risas, bromas, achuchones y carreras. De pronto la voz del chico más pequeño que tendría unos 5 años, dirigiéndose al que la policía acababa de poner las esposas, resonó por todo el parque: ¡Robapaises!. Ante ese insulto hasta el "detenido" se sintió ofendido, "oye ¿que país he robado yo?.
Solo era un juego de unos chicos inmigrantes, un juego simbolico, como todos aquellos a los que juegan los niños imitando a los adultos.

jueves, 6 de septiembre de 2012

Una oportunidad que se nos da en la palma de la mano...

Carta: La educación prohibida.
"Hoy en día la educación esta prohibida, muy poco de lo que pasa en nuestra escuela es verdaderamente importante, y las cosas que importan no se anotan en ningún cuaderno ni en ninguna carpeta. Como encontrarnos con la vida, como enfrentarnos a las dificultades, No lo sabemos. Hablan mucho de educación, progreso, democracia, libertad, un mundo mejor, pero nada de eso pasa en el aula. nos enseñan a estar lejos unos de otros y a competir por cosas que no tienen valor. Padres y maestros no nos escuchan, no nos preguntan nunca que opinamos, no tienen idea de que sentimos, que pensamos o que queremos hacer. No seria maravilloso poder elegir día a día poder ir a la escuela, que sea elección nuestra no de nuestros padres, que la escuela sea un lugar hermoso, donde disfrutar, donde jugar, donde ser libres, donde elegir que aprender y como aprenderlo. Enséñenos que las cosas pueden ser distintas, ese es el ejemplo que nos tienen que dar, sus expectativas son suyas no son nuestras y mientras las sigan teniendo vamos a seguir fallando. Por todo esto decimos “BASTA”, basta de decidir por nosotros, Basta de calificarnos, basta de imponernos. Ni la ciencia, ni los exámenes, ni los títulos nos definen. Acá estamos para eso, para hablar, para compartir nuestras ideas, aprender que las cosas se pueden cambiar. Nosotros vamos a decidir que queremos ser, hacer, sentir o pensar. Creemos que la educación esta prohibida, no por culpa de las familias, no por culpa de los estudiantes, no por culpa de los docentes. La educación la prohibimos todos, Cada vez que decides mirar para otro lado en vez de escuchar, Cada vez que elegimos la meta en lugar del trayecto, Cada vez que dejamos todo igual en lugar de probar algo nuevo. Seas Docente, seas alumno, seas padre, seas quien sea ayuda. LA EDUCACIÓN TIENE QUE AVANZAR, TIENE QUE CRECER, TIENE QUE CAMBIAR.”
...si no podemos verlo como una oportunidad tal vez nos estamos subestimando un poco. La pregunta sería ¿estamos dispuestos a tomar esa oportunidad? y ¿estamos preparados para ese cambio?

http://www.educacionprohibida.com/

viernes, 29 de junio de 2012

Compartiendo sueños, construyendo vínculos, disfrutando JUNTOS, colechando

La crianza de Baco (1632)


Señor Estivil queremos dormir juntos, queremos dormir con y como nos de la gana y no queremos que nadie nos juzgue ni nos mire de arriba a abajo porque no necesitamos una habitación para cada uno y estamos contentos en nuestros pocos metros cuadrados.

Su filosofía del abandono solo consigue separarnos, alejarnos, alimentar el individualismo, la desconfianza en los otros y quitarnos fuerza y poder en lo colectivo.

¡Queremos criar y crecer JUNTO a nuestros niños y niñas desde el cuidado, el amor y la satisfacción de sus necesidades!

martes, 12 de junio de 2012

Experimentando con mi libertad


En el cole de mis nanos siempre hay quejas con las extra-escolares, que si no las aprovechan, que si es un aparca-niños, que si siempre hacen lo mismo, que si no avanzan, que si se aburren, que si el monitor...
Pero ¿algún padre o madre se ha preguntado si esas actividades las ha elegido el niño o niña libremente o si son una necesidad nuestra para conciliar nuestros horarios con los de nuestros niños?.
Muchas veces oigo decir que lo han elegido los niños y que tienen que ser consecuentes con lo que eligen y aguantar la actividad hasta final de curso, sin darse cuenta que les niegan a las niñas y los niños el derecho a elegir, el derecho a equivocarse y el derecho a experimentar; no es el para toda la vida con el que cargamos muchas veces los padres pero un año en la vida de un niño puede ser una eternidad...
Con las actividades extra-escolares deberíamos hacer una excepción (ya que no podemos hacerlo con las escolares) y que fuese imprescindible la libre elección por parte del niño o niña. Si las empresas de extra-escolares pusiesen esto como requisito seguramente se sorprenderían de lo que mejora el funcionamiento de estas y a los niños les liberaríamos de una obligación más, que ya tienen suficientes.
Pero no son mas  que empresas al servicio de un cliente, de un pagador que en este caso son los padres.
En los años de infantil dudo que haya ninguna actividad que funcione porque las niñas y niños de estas etapas son muy pequeños y la jornada escolar ya es de por si suficientemente extensa para ellas. En una ocasión el equipo de infantil pidió que estas actividades, si se realizaban por "fuerza mayor", fuesen lúdicas y no escolares, pero ya se sabe que cuanto más pequeño es uno antes adquiere los idiomas y los padres con las anteojeras ya puestas pidieron inglés para infantil y, como no, tuvieron inglés y los chiquitines después de pasar todo el día en el cole aún tenían una hora extra de actividad académica ¡y luego quieren que rindan!

Os invito a leer este artículo del País: "Papa, dame un respiro" en el cual se reflexiona sobre la facilidad con que los padres conciben a los hijos como sus grandes proyectos sin tener en cuenta que son las niñas y niños quienes tienen que escribir y proyectar sus vidas.

viernes, 25 de mayo de 2012

MANIFIESTO A FAVOR DE LOS NIÑOS Y NIÑAS


            Antes de que los niños empiecen a gatear, la guerra ya está establecida; se ha desencadenado la espiral de la represión de los adultos y de la resistencia de los niños. Los padres tienen que levantarse temprano para ir a trabajar, tienen sueño, están cansados. Lo más probable es que no se den cuenta de lo que están haciendo y que piensen, según el credo en vigor, que lo que ocurre es que los niños son así, dan guerra, son malos. No ven que los berrinches de sus bebes son la manera que tienen de protestar por lo que les hacen; no se dan cuenta porque piensan que ellos están haciendo lo que hay que hacer. Empiezan poco a poco a albergar resentimiento y rencor contra quien les ha trastocado su vida y traido tanto “trabajo”. El bebé parece el “culpable”, el que ha originado la situación. Es preciso insistir en que el bebé no ha originado la situación; que la sociedad adulta es quien ha eliminado el espacio social necesario para la crianza de las criaturas humanas, haciendo ver que es compatible con el trabajo fuera de casa de los padres, etc. Desgraciadamente pocas madres y padres se cuestionan el orden doméstico y social establecido y por eso se razona la situación de términos de “la guerra que dan los niños”. De este modo se refuerza la espiral: hay que acostumbrarles a nuestros horarios, a nuestras costumbres, pues la madre ha de volver enseguida al lecho conyugal, al trabajo doméstico e incluso al trabajo fuera de casa; por eso no hay que mimarles demasiado, tienen que ir aprendiendo.
            Cuando los bebés empiezan a tener alguna autonomía (gatear, dirigir las manos, andar) despliegan una enorme vitalidad; ganas de descubrir, de conocer, de moverse, de tocar, de ver rodar las cosas; y enormes son las medidas que toman los adultos para prohibírselo: meten a los bebés en cunas y parques con barrotes, pequeñas cárceles imprescindibles en los hogares occidentales donde las madres no llevan a los niños colgados en sus cuerpos y donde nada, ni las casas ni la calle, están hechas tomando en consideración las necesidades de las criaturas, sino a la medida del mundo adulto. Las casas se preparan para que los niños no puedan jugar ni moverse; no pueden pintar paredes ni gatear por toda la casa, ni tirar los ceniceros de porcelana ni manchar las tapicerias de los tresillos. ¡Con lo que nos ha costado tener el piso y amueblarlo! Para cada nueva iniciativa hay un “no” que espera. Así, poco a poco se va reprimiendo la vitalidad de cada criatura. Algo se le coge en brazos, algo se le deja gatear, algo se le deja pintar, algo se le deja coger (esos “algos” son los objetos de estudio de los pedagogos y psicólogos), algo hay que dejarles porque sino se morirían del todo, y de eso no se trata (al menos en lo que respecta a la mayoría de nuestros niños occidentales) sino de asegurar su supervivencia recortando su vitalidad, modelándola y orientándola hacia la sumisión y la adultez patriarcal.
            No hace falta ser un psicópata malvado. La violencia contra los niños es la única permitida por ley y por las costumbres. Los conceptos de “educación” y de “protección” cubren el autoengaño: se dice que no se puede dejar que los niños hagan lo que quieren porque se harían daño; las prohibiciones son, pues, inevitables. Por ejemplo, hay que poner barrotes en las cunas para que los niños no se caigan. Pero, ¡es tan sumamente fácil poner una cama a ras del suelo! ¿Es por casualidad que a nadie se le ha ocurrido? No, no lo es. F. Dolto también ha desenmascarado esta justificación de la represión de los niños, demostrando que con las prohibiciones habituales un niño pierde seguridad, pues se le impide aprender las cosas de este mundo con las que tiene que convivir,  eso precisamente es lo que le hace vulnerable. En lugar de ir adquiriendo autonomía, se les va atontando, infantilizando para poder ser manipulables por los adultos: antes que nada se trata de poder llevarles a donde los adultos quieren. Si renegásemos de la autoridad, del poder fáctico que los adultos tenemos sobre los niños en esta sociedad, sustituiríamos la prohibición con la información, como haríamos con un visitante adulto al que no consideráramos inferior que llegase a nuestra casa o a nuestra ciudad y que desconociese cómo funcionan las cosas. ¡Qué distinta actitud! Ayudarles a descubrir y a conocer el mundo en el que van a vivir. Esta es otra manera de defender a los niños intentando reducir el anchísimo campo de prohibiciones que le espera.
            Según las circunstancias (el grado de resignación de la etapa bebé, el grado de trabajo de los padres y la dosis de agresividad en reserva interiorizada que tienen, etc) se van definiendo las trincheras y las líneas del frente: los espacios, los tiempos, las comidas, la compañía que se asigna a cada niño, los “algos” que se pactan para su supervivencia y entorno a los cuales se libran las batallas cotidianas cada vez que el niño muestra su inconformidad con los límites y los cercos que se le ponen.
Cuando los niños empiezan a hablar, a las barreras físicas se le añaden barreras verbales: amenazas, chantajes, desprecios; consiguen humillarles, asustarles, frenarles tanto como los barrotes de los parques o de las cunas y las correas de las sillitas. Hasta para dormirles se les amenaza metiéndoles miedo, cantando nanas que dicen que van a venir “cocos” que se los van a llevar. El miedo y la humillación conducen a la auto-represión, que es más eficaz y más imprescindible que la represión exterior.
            !Cállate y come! ¡Estate quieto! ¡Eres tonto! ¡Como no dejes de llorar te voy a dar! ¡Se lo voy a decir a tu padre! ¡Vete ahora mismo a la cama! ¡Obedece ahora mismo! ¡Eres inaguantable! ¡Ya no te quiero! ¿A dónde vas? ¿De dónde vienes? ¿Dónde te habías metido? ¿Cuántas veces tengo que decirte que te laves las manos? ¡ Lárgate de mi vista! ¡Eres peor que un hijo tonto! ¡Qué ganas tengo de que crezcas!
Los niños aprenden de sus mayores las reglas del juego. Las técnicas de lucha. Y si no se les ha resignado demasiado en la etapa primal, serán niños malos a los que se les reñirá, castigará y pegará con frecuencia. Como todavía tienen mucha imaginación no cesan de inventar “diabluras” y travesuras para afirmar su dignidad y desahogar la cólera.
            Pero no se puede observar el comportamiento de un niño aisladamente de todo su proceso. El niño lleva luchando por su vida desde que nace contra los adultos y contra el orden establecido por esos adultos. Lleva ya dentro mucha rabia contenida. Desde que nace ha sido arrastrado a la espiral de la violencia originada por los adultos. Un niño “malo” es un niño rebelde y un niño “bueno” es un niño obediente a los adultos. No podemos olvidar en ningún caso esta ecuación.
            Tampoco es una guerra en igualdad de condiciones. Los adultos tienen el poder y, en cualquier terreno en el que se plantee la lucha, siempre llevan las de ganar. Desde el poder para decidir lo que van a hacer cada día, cada mes, cada año (despertarse, dormir, comer, lavarse, ir a la guardería, ir al colegio, ir los domingos a tal sitio, ir de vacaciones a tal otro...), el poder para obligarles, para castigarles, para pegarles... Tienen el  poder y todas las armas. Los malos tratos a los niños fueron recogidos en el I Congreso de la Infancia Maltratada, de mayo de 1989, dando para el Estado español la cifra de cuatro mil niños muertos al año (once diarios), amén de una increíble cifra de niños con heridas graves que no mueren; según diferentes congresos de enfermería, medio millón de niños sufren malos tratos en nuestro país (Integral (15) 495).
            Esta represión y esta situación de violencia generalizada contra los niños no sería posible sin la complicidad de toda la sociedad adulta; sin ese pacto adulto tácito que todos suscribimos cuando alcanzamos la madurez. Aunque no tengamos hijos o niños directamente a nuestro cargo, todos somos culpables por omisión.
            Precisamente, lo más terrible de la represión que sufren los niños es la soledad, el no tener a nadie de su parte, que les dé seguridad interior, que les diga que sus padres son unos cabrones y que él no se merece lo que le hacen. Es el testigo que pide Alice Miller para salvar al niño. Porque si el niño acepta la represión como un bien que le hacen no se le permite ni siquiera esa rebeldía interior que podría salvarle. En todas las civilizaciones existe un Cuarto Mandamiento que sacraliza a los padres (y a aquellos adultos en quienes los padres deleguen circunstancialmente su poder) para asegurar la obediencia y la aceptación de la represión. Esta sacralización hace que incluso los hijos encubran los malos tratos que les infligen sus padres para preservar su imagen exterior.
            ”Algunos secretos tienes que desvelarlos” reza el slogan de la campaña que ha lanzado un “teléfono del niño” en Holanda: cuarenta y cinco mil llamadas en 1991, más de cien diarias, de las cuales veinticinco mil relataban problemas acuciantes. En ocasiones el niño no podía articular palabra y sólo podía dar golpecitos con el auricular (dos para un sí y tres para un no). “cuando por fin verbalizaban su situación, mostraban sobre todo miedo a no ser querido y temor al responsable de la violencia, el padre (sesenta por ciento), la madre (treinta y cinco por ciento) e incluso hermanos y tíos.” (El País, 2-4-92).
            La carencia de afecto y de cariño que arrastra el niño, desde que es separado de la madre al nacer, es una pieza clave del sistema. No es sólo una represión que se impone; es una vitalidad que no se deja crecer. La necesidad de cariño en los niños no está falseada con la película del amor entre la pareja como sucede en los adultos, que proyectan de ese modo todas sus necesidades de afecto, incluida su carencia más primaria. El niño busca cariño en todas partes, en todo su entorno. Necesita ser querido y aceptado para calmar su herida. Y esta necesidad es utilizada vilmente por los adultos para hacer al niño todo tipo de chantajes y humillaciones y para atemorizarle. Este mecanismo es más eficaz que los castigos y las palizas.
            Pero además de la familia está la escuela, que es la segunda institución de represión de las criaturas. La familia no basta. Desde el siglo XVII, la familia no basta. Los tiempos corren; vienen las declaraciones de los derechos humanos, la Ilustración, la revolución francesa... a grandes palabras de libertad se hacen necesarias grandes mentiras... Los métodos de sometimiento cambian. Las cadenas de hierro se cambian por el sistema de creencias que hay que inculcar. Por otra parte, la revolución industrial exige disciplina... ¡La escuela! ¡Que gran invento para matar todos los pájaros de un tiro, y encima en nombre de la cultura y de la ilustración!
            La misión de la escuela es inculcar la disciplina y una determinada manera de ver la historia y las cosas; es decir, la filosofía de la sociedad patriarcal. Las materias que se imparten son un medio para lograr estos fines. Pues está demostrado que toda la materia que se imparte durante los ocho años de la EGB se podría aprender a los catorce años en unos meses. Además, las cosas importantes el niño no las aprende en la escuela. Pero la cuestión no estriba en lo que el niño aprenda, sino en impedir que aprenda lo que quiera, cuando quiera y como quiera. Se trata de impedir, como ya dijo Einstein, que desarrolle su propia curiosidad, su propio interés por las cosas.
            La escuela tiene por cometido continuar el control minucioso de cada niño que sus padres solos no pueden realizar; se les impone la obligación de asistir a clases, que cubren, hora a hora la mayor parte del día. En cada hora de clase tienen unos deberes que hacer, unos cuadernos que presentar, unas lecciones que repetir de memoria. En ninguna cárcel se ejerce semejante control sobre un adulto. Ningún adulto tiene tan definidas todas las horas de sus días como las tienen los niños; ni en la peor de las cadenas de producción. Porque salen de la escuela, y en casa tienen que seguir haciendo deberes o yendo a tal clase extra que los padres le han puesto. En la desesperación un adulto puede mandar a la mierda un trabajo o a su cónyuge. Pero un niño desesperado no tiene opción a dejar a sus padres o a dejar la escuela aunque los padres o el maestro le peguen o le humillen continuamente. En cuanto a los rendimientos “ningún adulto soportaría el trance de ser calificado regularmente y examinado por lo menos una vez al año”, según el jefe de la Unidad de Psiquiatría infanto-juvenil del hospital del Niño Jesús de Madrid.
            Los niños se encuentran con todas las puertas cerradas con demasiada frecuencia y sin nadie a quien pedir ayuda. El número de llamadas de llamadas al Teléfono del Niño en Holanda y las cifras de suicidios escolares son prueba de ello: el suicidio es la tercera causa de muerte en niños y adolescentes.


Asociación Antipatriarcal, “Manifiesto a favor de los niños y niñas”,
Grupo Donostia, junio de 1992