lunes, 26 de marzo de 2012

De salvajes y otras tribus


Mi madre diría que si te acostumbras a vivir sin disciplina eres como un árbol torcido, y los árboles hay que enderezarlos desde pequeños para que crezcan rectos o con la forma que su dueño quiera por capricho o porque produce más. Los caprichos de la naturaleza están prohibidos en una naturaleza prostituida por la producción.
Pero cuando te acostumbras a no dar cuentas a nadie, cuando el juicio del mundo no es de tu incumbencia, cuando los horarios de tu vida son lo suficientemente flexibles como para depender más de tus apetencias que de tus obligaciones, cuando comes solo si tienes hambre y duermes cuando tienes sueño, cuando empiezas a deshacerte de tus los prejuicios y culpas, cuando lo que posees deja de ser importante y no sirve de medida para valorar a las personas, te sientes tan ligera, es como volver a lo salvaje, a lo más innato de nosotros en este mundo tan antinatural.
Esta inmensa maquinaria hace posible que una pequeña minoria viva  a todo tren de la pobreza y el sudor de una gran mayoría y si decides salirte del engranaje te conviertes en un excluido, un vago que tiene que sentir remordimientos de su "inutilidad", de su rebeldía.
Pero la verdad es salvaje y si tuvieran tiempo entre el trabajo y la familia para pensar, para observar el funcionamiento de este mundo se darían cuenta de la estafa de esta vida que vivimos cada día con resignación y que nos venden a tan alto precio.
Erik From decía que tenemos miedo a la libertad por las responsabilidades que conlleva porque cuando dejamos de obedecer  hay que enfrentarse a las consecuencias de nuestras decisiones pero la responsabilidad no esta reñida con la indisciplina ni la desobediencia con el respeto. Es el querer frente al deber y en este mundo no se pueden permitir que prevalezcan los placeres porque no son productivos.
Y la principal arma del sistema capitalista contra este relajo es la familia, una de las cadenas mejor inventada que reproduce en su seno el sistema represivo y jerarquizado de la sociedad patriarcal.
Si intentas salir, la reproducción infinita de ella que te rodea se encargará de llevar a la oveja descarriada a casa o echarla del rebaño con sus sistemas de marginación hechos a conciencia para que la máquina no se pare o el resto no se contagie.
Ser libre esta prohibido, vivir sin trabajar esta penado si eres pobre, y si eres rico ni siquiera vas a tener oportunidad de salir de tu rebaño porque tus riquezas te protegeran de conocer la vida, acaparando todo tu tiempo en no perderlas.
Cuando se besa un poco de libertad, tu pie ya no puede retroceder, volver atrás es insoportable. Es como la tortura de la que te liberan y a la que te habías acostumbrado. El dolor formaba parte de ti y ya no le prestabas atención, pero cuando te liberaste te sentiste tan aliviada, recordaste todo el dolor anterior y ¿como podrían convencerte para volver a la tortura?.
Este es el camino de mi vida, ir librando batallas contra un mundo que no me gusta e ir despojandome de los miedos, las corazas y los sentimientos de culpa que esta educación cristiana me inculcó sin yo pedirlo cuando no podía defenderme.
Buck, el perro de Jack London, cuando recupera la selva siente remordimientos por su amo, aunque no añoranza; después de recorrer kilómetros y kilómetros de selva, siente la sangre correrle por el cuerpo por primera vez y, de verdad, se siente vivo y liberado, pero la culpa no le deja seguir, vuelve al amo para reconocerlo que no para quedarse. Su libertad es ahora más importante que lo más querido y no perjudica al amigo, solo perjudica al amo que no puede valerse más de ti, que no puede aprovecharse, y eso no se puede consentir, el amo te necesita, tienes que trabajar para él ¿porque? porque él es el amo. Generación tras generación el amo siempre es el mismo porque fué el más rápido, el más listo o el más traidor, tal vez fué un asesino pero ya no lo recordamos, por eso nos prohiben la libertad, por eso no nos dejan correr libremente, ni que nos hierva la sangre, ni que nos sintamos vivos porque entonces descubririamos la plenitud de la vida, recuperaríamos la memoria y no tendríamos más remedio que desobedecer como pulsión vital, como puro instinto de supervivencia, solo nos quedaría correr, correr como no lo habías hecho nunca y recuperar la vitalidad perdida porque ante ti solo esta la selva para recorrerla y la reconoces, y la recuerdas y sabes que no te van a volver a atrapar.

"Si hay algo más importante que el amor a la libertad es el odio a quien te la quita"

sábado, 24 de marzo de 2012

Bichos raros, anacronismos y desencuentros con la vida

Confinada en la defensa de su individualidad, en la terca decisión de ser ella misma, de no dejarse domesticar, había llegado a aquel mundo donde las prioridades eran la supervivencia pura y dura.
Cada mañana lanzaba sus libros por encima del muro del chupano donde dormía y luego saltaba al mundo para ir a clase. Cuando llegaba al instituto sus cascabeles, sus faldas largas y sus pies descalzos la delataban.
Caminaba por los largos pasillos acompañada del clin clin chivato de su postura sintiendo el abismo que la separaba del resto y a sabiendas de que había mucho más que les unía pero sin ser capaz de sortear la enorme distancia.
Solo la maestra de literatura intentaba reconocerla y visibilizar y dotar de sentido su pose, seguramente porque le parecía muy literaria.
Estar en la calle tenía cierto encanto que terminaba cuando la libertad aparente de no tener obligaciones llegaba a la boca del estomago reclamando comida o cuando el frío se instalaba en tus huesos y no había cartón ni portal capaz de protegerte de esa conquista. Entonces la humillada postura de la limosna tomaba forma y se imponía con la misma cotidianeidad que el rugido del estomago, desterrando otros desvarios.
Pero cuando por la noche se sentaba bajo una farola a "estudiar" y el abismo con su mundo más cercano se hacía insalvable, soñaba con otros mundos posibles y sentía el valor de su postura, la valentía con la que se mantenía lejos de la mediocridad y la manipulación. Entonces se acercaba a los demás "carrilanos" con los que compartía, al menos, la precariedad de la libertad y bebía un largo trago del calimocho más cercano sin pedir permiso, ni justificarse.

domingo, 18 de marzo de 2012

¿Tejiendo la vida o cultivando la muerte?

Me acerque al balcon donde mi madre pasaba la mayor parte del día.
Desde que vino del pueblo a vivir a casa era el único lugar donde se sentía tranquila, desde alli dominaba la calle, el parque y parte de las casas de enfrente y para ella era suficiente, esa ventana al mundo desde su sillon era lo único que necesitaba para pasar el rato.
Las voces de sus nietos y sus amigos le llegaban hasta alli atenuadas por la pared que la separaba del comedor donde se arremolinaban unos alrededor del ordenador peleando por el dominio del raton que una y otra vez acababa en manos de mi hijo, porque "por algo estaba en su casa"- se justificaba ante los amigos. Y los más pequeños ante la playstation con la que aprendían a leer casi directamente en inglés: "¡aprieta donde dice star!"- decía el pequeño de apenas cuatro años.
A la abuela le hubiese gustado contarles historias de cuando ella era pequeña pero no la tomaban en serio, cuando ella empezaba a hablar de lo que había trabajado con diez años primero la incredulidad y luego la sorpresa dejaban paso rápidamente a un abismo de incomprensión imposible de sortear, o al menos eso creía yo.
Ella intentaba ser útil remendando los calcetines de mis hijos y yo le decía que era demasiado trabajo para lo que valían nuevos, cuidaba las cosas como si fuesen tesoros y a mi me enfurecía ver como (pensaba yo) daba más importancia a las cosas que a las personas, "eres una aguafiestas" ("desmancha-plazeres"-el término portugues definía mejor lo que yo quería decir)-le decía yo cuando reñía a los chicos por su impetuosidad.
Habiamos intercambiado los papeles, yo era la que consentía y ella la abuela que debía velar por conservar todos esos valores tradicionales y esa cantidad de normas que hacían de la vida una obligación sistemática y pesada. Ya sería recompensada en el otro mundo.
A mi madre le habían enseñado que la vida, sobre todo para las mujeres, era una sucesión de obligaciones serviles de las que solo la muerte liberaba. No era capaz de disfrutar, ni de desear más que lo que le habían permitido y, aún eso, con moderación. Era triste ver la tristeza, el vacio de su vida cuando llega al fín y ya esas obligaciones no tienen sentido y dejan de ser posibles pero tampoco el placer y el disfrute tienen cabida porque las costumbres y la religión lo han destituido.
Yo intentaba que aprendiese a andar sola pero ella me repetía una y otra vez que ni sabía ni quería, que siempre la habían llevado a los sitios y yo sentía con horror su limitación forjada a lo largo de tantos años de sentirse incapaz.
Quería ver la vida, la idea que tenía de la vida, desde su ventana y sin estridencias y mientras los pocos años que le quedaban se arremolinaban entre la pelusa de un rincón en la soledad, la incomunicación y la calma enfermiza de una vida sin deseos y ni placer.



“La condición mamífera”

“El animal humano se define por su carencia de instintos, porque la naturaleza es tan sólo en él una falta…”; “el hombre no es por ello el producto de una evolución natural, sino tan sólo el resultado de una ruptura con las leyes naturales”; “la sexualidad humana es libre por cuanto no está sujeta a ley natural alguna, se inscribe desde el principio en el terreno de lo simbólico”; “destituyo a la naturaleza lo mismo que a la cultura”…
Estas frases (extraídas del prólogo que el poeta español Leopoldo María Panero escribió para una recopilación de textos del Marqués de Sade) son un buen resumen de una poderosa corriente de pensamiento que ha atravesado por el mismo centro a la cultura occidental en sus más de dos mil años de historia.
En el siglo XXI, la postmodernidad está consistiendo en darnos cuenta de que muchas de las cualidades que habíamos tomado como esenciales, inherentes, al ser humano, no son tales, sino más bien relativas a un ser humano concreto, histórico y coyuntural: el ser humano de la civilización que se erigió desde el neolítico, de la civilización patriarcal.
El discurso feminista más conocido ha ubicado el patriarcado allí donde más se ve: en la dominación del hombre sobre la mujer (mujeres sin derecho al voto, sin derecho al divorcio, sin derecho al aborto, sin derecho al trabajo, sin derecho al poder económico, desigualdad salarial, violencia machista, etc….). De hecho, hoy los términos feminismo y patriarcado están -quizás por esa causa- desvalorizados por muchos, pues suenan a una guerra o revancha entre hombres y mujeres, que parece absurda.
Sin embargo, otros autores como Claudio Naranjo, han definido el patriarcado como algo mucho más amplio: como una forma de pensar y actuar compartida por todos, una forma de entender el mundo en la que el cerebro racional predomina (y domina, neutraliza) sobre los otros dos cerebros humanos: el cerebro límbico-instintivo, y el cerebro emocional.
El patriarcado así entendido, describe ese estado psico/físico/social patológico, caracterizado por la represión emocional, la separación cuerpo/mente y la escisión de la naturaleza, que ha caracterizado a la sociedad humana en los últimos cuatro o cinco mil años.
Wilhem Reich se percató de que ese proceso de represión emocional comenzaba desde el mismo momento del nacimiento. Y también que la represión emocional, la sexual y la social son las distintas caras de una misma represión vital.
Casilda Rodrigáñez ha explicado luego que ese proceso represivo está allí donde nunca hemos mirado: comienza y se reproduce precisamente con la supresión de la maternidad corporal, que priva al bebé mamífero humano de sus necesidades innatas.
La madre amorosa, empoderada, entrañable, primaria, original, disponible para su criatura a través de su cuerpo, de la lactancia, del colecho, del abrazo, del tiempo incondicional… ha sido aniquilada a través de la represión de la mujer durante varios milenios; a la vez que se ha institucionalizado el castigo, la soledad, la mano dura y la pedagogía negra desde el momento del nacimiento.
Así, la reproducción de la mente patriarcal, de la mente egoica y neurótica que hace posible la sociedad de la dominación, pasa por la negación de nuestra condición mamífera.
Porque el ser humano sí tiene un instinto, una necesidad, un deseo y un placer en el momento en que nace, como cualquier otro mamífero: el de succionar el pecho materno, de permanecer junto a él, de estar acompañado noche y día, de ser alimentado, portado y protegido durante meses y años sobre el cuerpo de su progenitora (y progenitores) como cualquier otro primate y mamífero.
Y es ahí, donde apenas hemos mirado, donde está el punto crítico de la civilización.
Curiosamente, los actuales corpus teóricos del feminismo de la igualdad, así como las teorías queer, al negar cualquier determinismo biológico en la construcción de la sexualidad, terminan convergiendo con su mayor enemigo, las doctrinas teológicas y bíblicas, en un mismo punto: la negación de la naturaleza.
Ello es comprensible si consideramos que tanto las mujeres como los homosexuales hemos necesitado a toda costa “demostrar científicamente” nuestro valor social. Si la sociedad hubiera sido tolerante con los seres humanos de todo tipo, forma, color y por supuesto filiación sexual, tales desvaríos teóricos no serían necesarios.
Porque lo cierto, lo que desde Darwin es ya innegable para muchos, es que los seres humanos somos primates, somos mamíferos y somos animales, y tal ruptura simbólica con las reglas de la naturaleza no puede producirse, porque en ello nos va nuestra propia condición humana. La neurobiología es cada vez más clara al respecto.
En ese sentido, las teorías ecologistas convergen con las teorías humanistas: nuestra humanidad está allí donde mismo están las otras formas de vida. La vida es un continuum. Y negarlo nos aboca a la destrucción que constatamos del resto de las especies vivas y del hábitat común de todos.
¿Puede existir un punto en el que feministas, homosexuales, católicos, ecologistas, humanistas, espirituales… podamos entonces convergir?
Sí, en el amor. En la importancia del amor, la tolerancia, el respeto, la solidaridad… para la supervivencia de la sociedad. Todos los valores éticos son expresiones sociales del amor. Y el amor es algo tangible, es una conducta concreta que se mama desde el principio, cuando nuestro cerebro y nuestro sistema emocional se empieza a construir: cada bebé que nace, inmaduro, igual que hace millones de años en la selva, trae inscrita una necesidad innata, el instinto y el deseo de succionar, y de permanecer arropado por el cuerpo maternante.
El neonatólogo Nils Bergman, director de la maternidad de Mowbray en Sudáfrica y uno de los mayores expertos internacionales en cuidados madre-canguro, lo explica y sustenta claramente:
“En términos biológicos, el Homo sapiens es un mamífero. Lo que caracteriza a todos los mamíferos es que tienen mamas (del latín ‘mammae’) destinadas a la alimentación de las crías. Las investigaciones biológicas en numerosos mamíferos han demostrado que los procesos neurológicos que tienen lugar durante la gestación (el desarrollo embrionario) están ‘altamente conservados’, es decir, son casi idénticos en todas las especies (Christensson, 1995). Los mecanismos endocrinos fundamentales de la gestación, son también notablemente similares en todas las especies (Keverne y Kendrick, 1994). Hay modelos de comportamiento programados por el sistema límbico de nuestro cerebro. Desde el nacimiento, todos los mamíferos presentan una ‘secuencia comportamental definida’ (Rosenblatt, 1994), que lleva al arranque y al mantenimiento del comportamiento de la lactancia. Existen diferencias en estas secuencias, cada especie tiene la suya propia. Un descubrimiento fundamental y sorprendente ha sido constatar que lo determinante es el comportamiento de la cría recién nacida; que es su actividad la que induce una respuesta cuidadora de su madre (Rosenblatt, 1994).”
Es en el momento del nacimiento, donde la ruptura con la naturaleza y con la condición mamífera se produce, perturbando el proceso de nacer (casi todas las culturas lo hacen de un modo u otro: separan al bebé de la madre y se lo llevan), socavando la lactancia, poniendo al niño a dormir solo, dejándolo llorar… y más tarde usando todas las estrategias conductistas de la crianza adultocéntrica.
Desde finales del siglo XX, los sociólogos (Giddens, Ibáñez…) se dieron cuenta de que es en la micro-sociología, en las conductas cotidianas, donde están las claves para comprender la macro-sociología, los grandes problemas de la humanidad.
Es hora ya de que aceptemos que la humanización del nacimiento, la crianza corporal, la educación desde el respeto y la empatía… es el principio de la justicia social. Y también del equilibrio entre la naturaleza y la cultura, el cuerpo y la mente, el intelecto y las emociones.
Ahí. Recuperando nuestra condición mamífera.
Por Ileana del blog Tenemos Tetas 

jueves, 8 de marzo de 2012

No me arrepiento de nada


"Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.
Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.
Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
dechado de virtudes,
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.
En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.
Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.
No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.
Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser."  
Gioconda Belli


viernes, 2 de marzo de 2012

¿Comunidad? ¿educativa?



He renunciado a mi cargo en la Junta de la Ampa del cole de mis chicos y a seguir colaborando y dinamizando el blog que cree como espacio de encuentro, información y comunicación de las familias del cole:  El blog de la Ampa
Son varios los motivos que me llevan a tomar esta decisión y no tienen tanto que ver con la Ampa en sí sino con el cole, sus metodologías, las actuaciones de sus profesores y los acotados espacios de participación y decisión que nos dejan a las familias.
Cuando entre a formar parte de la Junta de la Ampa lo hice desde el convencimiento de que un colegio es una Comunidad Educativa en la que todas las familias pueden y deben participar para contribuir entre todos a la construcción de una escuela en la que todas las familias nos sintamos reflejadas e incluidas; pero estando cerca he constatado que esta comunidad es mentira y las familias solo tenemos voz (cuando se dignan preguntarnos) pero no voto (aunque exista un Consejo Escolar) y, lo que es más triste, los niños tampoco tienen ningún poder de decisión ni siquiera en las cuestiones que más les afectan.

No solo se traiciona a los niños y niñas diciéndoles unas cosas, hablándoles de unos valores para luego hacerles formar parte de una competitiva carrera hacia el éxito sin motivar ni posibilitar relaciones colaborativas y de convivencia; sino que además se les expulsa, suspende y, en el peor de los casos, se les medica, por su propio bien. ¿Cómo podrán los maestros y maestras desde esta posición tan desventajosa crear vínculos y hacer sentir a los niños y niñas que no son una amenaza a su instinto de conservación?
En los años que llevo en el colegio me he ido dando cuenta de que los profesionales de la educación individualizan los problemas de los niños y niñas impidiendo, con esa fragmentación, que socialmente se perciban como algo colectivo y haciendo del fracaso escolar un problema individual de cada niña o niño y de su familia, sin compartir este fracaso.
No me siento dispuesta a seguir formando parte de esta falsa comunidad “educativa” y seguiré denunciando los abusos que se dan en la escuela y defendiendo a los niños y las niñas porque es un sistema con una competitividad brutal y un nivel de descalificación personal (cuando no alcanzas sus mínimos) tremendamente peligroso para los niños y niñas que se salen de la norma por alguna causa.

Si está habiendo una división en la comunidad educativa lo están provocando los maestros y maestras que se escudan en el corporativismo de "lo hacen todos" y yo ¿cómo me voy a sumar a una reivindicación que es una agresión en toda regla?
Hay cuatro razones básicas para defender las actividades complementarias:
1. Los mismos maestros y maestras siempre han insistido en su importancia para la motivación y el refuerzo de contenidos curriculares.
2. Todas necesitamos de espacios de excepción dentro de la cotidianeidad y la norma.
3. No todos los padres tienen inquietudes culturales y una función de la escuela es facilitar experiencias a los niños y niñas que no tienen posibilidades en su entorno, es otra forma de luchar contra las desigualdades sociales.
4. Un amplio sector relacionado, sobre todo teatros infantiles y cuentacuentos salen muy perjudicados también injustamente.

Se pide a las familias apoyo, se pide un esfuerzo, pero los maestros y maestras no pueden salirse de su pequeño mundo y acercarse al mundo de los mortales (que perdonen los que no son así); se habla de Comunidad Educativa pero los padres solo podemos acatar sus decisiones y apoyarlas aunque nos perjudiquen. Y ni siquiera se votaron las medidas que han tomado en el Consejo Escolar aunque modificaban la PGA que ya había sido aprobada.

sábado, 21 de enero de 2012

¿Queremos una educación pública sin más?

ESTO ES LO QUE NO LES DAN LA MAYORÍA DE MAESTROS A NUESTROS NIÑOS. ESTO ES POR LO QUE DEBERÍAN SALIR A LA CALLE Y SON COMPLICES DE QUE ESTO NO SEA PÚBLICO Y QUE TODOS NOS CONFORMEMOS CON LA IDEA DE CALIDAD QUE NUNCA HA ESTADO EN EL SISTEMA EDUCATIVO, SI ACASO EN FORMA DE IDEA NUNCA PUESTA EN PRÁCTICA CON LA LOGSE Y CON LA CONCEPCIÓN DE LA ESCUELA COMO UN LUGAR IMPRESCINDIBLE (Y OBLIGATORIO)  DONDE "GUARDAR" A LOS NIÑOS.

He aquí una pequeña muestra, sacada de la revista Kidsein, de los revolucionarios de la educación. Son maestros, intelectuales, científicos, médicos que iniciaron la lucha por liberar a los niños de un encierro de más de 13 años que aniquila su creatividad y sus ganas innatas de aprender. Sus ideas os sorprenderán, y os harán comprender mejor a vuestros hijos.

. Roger Shank: «¡Convirtamos las escuelas en apartamentos!»

. John Taylor Gatto: «¿Cuántas pruebas más hacen falta?»

. Francesc Ferrer i Guàrdia: Fundador de la Escuela Moderna

. John Holt: «A la mayoría de los americanos no le gustan los niños... ni siquiera los propios»

. Maria Montessori: «Yo estudio a mis niños, y ellos me muestran cómo debo enseñarles»

. Jerry Mintz: 10 signos para saber si su hijo necesita otro tipo de educación


Sin olvidar a Ivan Illich, Tolstoi, Neill, Goodman, Paulo Freire, Celestin Freinet, Pestalozzi y tantos otros prácticos o teoricos de la educación que propusieron cambios para mejorar la educación que nunca se han tenido en cuenta. ¿Porque?
La curiosidad y el interés propio juegan el mismo papel en el proceso de aprendizaje que el hambre y el apetito en la alimentación. La obligación prolongada de tragar (la comida o el conocimiento) facilmente causa trastornos (de la alimentación y del aprendizaje).

PERO ESTO ES LO QUE NOS PIDEN QUE APOYEMOS, BASICAMENTE ES LO QUE LOS MUEVE A MOVERSE:
http://www.feteugtpaisvalencia.es/webwp/wp-content/uploads/ASAMBLEAS-informativas-2012.pdf
POR LOS NIÑOS NUNCA SE MOVERÍAN, DE HECHO LOS SUSPENDEN, MARGINAN, ANIQUILAN SU AUTOESTIMA Y SU CREATIVIDAD, SU BUENA VOLUNTAD Y LOS DESEOS INNATOS QUE TIENEN DE SABER, ENCIMA LOS CLASIFICAN COMO HIPERACTIVOS, DELINCUENTES O MAL-EDUCADOS Y LOS MEDICAN, TRAICIONAN Y ENTREGAN A LOS SERVICIOS SOCIALES O LA POLICÍA, LOS DECLARAN FRACASADOS SIN COMPARTIR SU FRACASO; SIN EMBARGO POR ESAS FUNCIONES REPRESORAS MAS PROPIAS DE LA POLICIA Y QUE PERVIERTEN SU NOBLE FUNCIÓN, NO SE QUEJAN, QUE VA RECLAMAN UN ESTATUS SIMILAR AL DEL PÒLICIA QUE LES DÉ EL DESEADO RESPETO QUE ELLOS NO COMPARTEN CON SUS ALUMNOS.
SINCERAMENTE CREO QUE  A LO MEJOR LO MEJOR QUE LES PUEDE PASAR A LOS NIÑOS ES QUE LA ESCUELA PÚBLICA DESAPAREZCA Y CON ELLA SU ENCIERRO OBLIGATORIO. QUIZAS ASI RECUPERASEMOS A LAS ADULTAS RESPONSABLES QUE CUIDAN Y PROTEGEN A SUS CRIATURAS CAMINANDO A SU LADO POR LA VIDA.

Yo no quiero apoyar las movilizaciones si no se retractan porque entre las medidas que han decidido tomar esta la no realización de las actividades "extraacadémicas" contempladas en la PGA y entre las cuales estan las contadas excursiones (2 o 3) que realizan a lo largo del curso, la falla que realizan con l@s alumn@s, las Jornadas de Convivencia, el día del libro... y otra vez el castigo es para l@s niñ@s y sus necesidades vuelven a ser obviadas, eliminando los pequeñísimos espacios para lo lúdico, lo colaborativo, lo convivencial y lo creativo que tienen en la escuela, ya es hora de que en sus reivindicaciones empiecen a mirar por los niños y las niñas y sus necesidades e intereses.
La escuela es un lugar hecho para l@s niñ@s pero sin l@s niñ@s.

jueves, 12 de enero de 2012

Yo de mayor quiero ser... libre


Hoy me he levantado con las mismas prisas de cada día, sin apenas tener tiempo de desayunar y jugar un poco antes de salir de casa y estresado por las órdenes de mi madre que siempre dice que vamos a llegar tarde.
He llegado al cole y me he colocado por orden de lista en la fila, siempre me toca el penúltimo y siempre detrás de Erik que no para de molestarme y darme empujones. No sé porque tenemos que colocarnos en fila, no sé porque tenemos que ponernos por orden de lista y no sé porque tenemos que venir al colegio. Mi madre dice que para aprender pero yo aprendo mucho más cuando salgo al campo con mi abuelo, o cuando mi tío Jorge me lleva de excursión, o cuando mi profesora me lleva a un museo, aprendo más cosas incluso cuando voy de compras con mi madre y cuando me siento en el ordenador aburrido sin saber a que jugar y me pongo a buscar cosas sin sentido o cosas que nunca he podido explicarme, pero como más aprendo yo creo que es jugando porque asi sin darme cuenta pongo en práctica muchas cosas, que en la escuela me parecen un rollo, y no se me olvidan.
Hoy hemos empezado en la clase de lengua corrigiendo los deberes y, como siempre, Said los tenía mal y Denis no los había hecho.
Pobre Said, su madre no le deja salir al parque hasta que no saque un ocho en un examen y él, aunque estudia y trabaja en casa, no consigue pasar del seis y eso cuando aprueba. La maestra le hace repetir los deberes casi todos los días y tiene las libretas llenas de tachaduras, de notas y cruces del boli rojo corrector de la maestra. Si yo fuera él no haría nada porque para que me lo hagan repetir y me riñan constantemente...
Denis sin embargo tiene mucha suerte, sus padres no están nunca en casa y él se va del parque el último. Nunca le riñen ni le controlan los deberes, si ni siquiera le hacen la comida. El otro día me invito a comer y, para mi sorpresa, no vino su madre (no se lo digais a la mia) y nos preparamos una pizza en el microondas. ¡Menuda suerte!. Además tampoco le riñen cuando lleva las notas con cuatro o cinco suspensos, dicen que ya trabajará cuando sea mayor que la escuela es una perdida de tiempo pero que es obligatoria. Su padre trabaja en la naranja pero, a veces tiene que irse fuera porque aquí no hay trabajo, igual esta en Lérida que en Navarra o en Francia. La profe le ha dicho a Denis que lleva el mismo camino que su padre ¿que le habrá querido decir?, él está muy orgulloso de las ciudades y países que conoce su padre, siempre le trae chorradas de esos sitios, llaveros o figuras con el cartelito de recuerdo e incluso piedras o bolsitas con tierra pero él los tiene como un tesoro. Mientras nosotros coleccionamos cromos, él colecciona, ¿como los llama?: "trozos de sitios".
En clase de mates toca hacer  ficha: ¡uf! veinticinco divisiones, cuando voy por la mitad me pregunta Javier cuantas son siete por ocho, cincuenta y...la profe nos oye y nos manda callar, ¿tan malo es que conteste a la duda de mi compañero?, si pudiese hacerlas con él sería mucho más divertido y además podría ayudarle, aunque preferiría no hacerlas. Javier me vuelve a preguntar y la profe lo castiga diez minutos sin patio y nos manda bajar a los demás.
Denis también se ha tenido que quedar, como casi siempre, a hacer los deberes y los demás hemos bajado en tropel, a disfrutar del mejor rato de la escuela. Solo tenemos el balón asi que a los que no nos gusta jugar al futbol nos toca entretenernos charlando o aguzando el ingenio inventando juegos pero el rectangulo tapiado del patio desnudo y la ausencia de rincones donde escondernos de la mirada vigilante del profe de turno anula cualquier idea, además todo lo que nos parece divertido siempre acaba estando prohibido y siendo una mala idea que acaba en castigo.
Yo tengo suerte y salgo dentro de dos horas a comer a casa y paso un rato en el parque y me da tiempo de leer tebeos o jugar en casa antes de comer pero muchos, la mayoría, pasan el día entero aqui.
¡Me gustaría tanto que no existiera el colegio!, tendría tiempo para hacer tantas cosas... Pero mi madre dice que, ya que es obligatorio, debo aprovecharlo lo más posible y hacer mis tareas y estudiar que nunca se sabe para lo que puede servirnos y el saber no ocupa lugar...PERO OCUPA MUCHISIMO TIEMPO.

¿Que pasaría si las puertas de las escuelas estuviesen abiertas siempre y no fuese obligatoria la asistencia?, ¿que pasaría si no cumpliesen la función de guardar que pervierte la función del profesor?, ¿que pasaría si hubiese otros espacios en los colegios, ademas de las aulas y los niños pudiesen elegir?, ¿que pasaría si los padres no pudiesen comprobar la asistencia de sus hijos y no pudiesen exigirla?, ¿que pasaría si toda la comunidad nos responsabilizasemos de nuestra infancia y les procurasemos un mundo más seguro donde crecer, experimentar y satisfacer sus deseos?


"Educacion es lo que perdura despues de que uno ha olvidado lo que aprendio en la  escuela"
Albert Einstein

miércoles, 9 de noviembre de 2011

El poder represor de la protección


No existe la conciencia de que nuestra infancia no este bien cuidada y, sin embargo,  lo que llamamos educación no es más que la domesticación de las criaturas como si ellas fuesen salvajes (y como si hubiera que aniquilar esa condición) y hubiera que atraerlas y acogerlas en nuestra civilizada vida llena de relojes y de normas.
Pero afortunadamente "lo primitivo y salvaje" muchas veces se resiste a ser domesticado, a ser normativizado. ¿Tan importante es llenar nuestra vida de responsabilidades desproveyendola de la improvisación de la vida, de la magia y la libertad de poder elegir, de equivocarse, de experimentar y aprender de los errores?.
Nuestras niñas viven encerradas en jaulas transparentes que limitan todos los sectores de sus vidas siempre rodeadas de adultos "protectores".
Al final la docilidad se convierte en el único modo de supervivencia de la infancia.
Hemos matado a la madre y este crimen nos aboca a un mundo en el que los deseos son transformados en necesidades y estas en carencias que sirven para someternos, y así en el primer periodo de crianza ya se construye el estado de sumisión.
Nuestra infancia necesita nuestra complicidad y nuestro reconocimiento y la liberación de las mujeres pasa por defender y asumir su condición de madre que cuida y protege a sus criaturas, no la madre patriarcal que abandona a sus criaturas y es una herramienta al servicio represor del sistema patriarcal.
Casilda Rodrigañez dice que:
"la liberación de la mujer no pasa por el trabajo asalariado, tanto la maternidad robotizada como el trabajo asalariado son estados de supervivencia, de necesidad, no constituyen el paradigma de la vida humana deseante, constituyen los pilares del orden patriarcal. Y el despiece y la división empieza cuando hay que trabajar para realizar una plusvalía que engorde el patrimonio." 
Como dice Cesar Manzanos: "La única revolución posible es el retorno a la infancia y a todos sus maravillosos valores".
Y como dice Casilda Rodrigañez: "No hay que enfrentarse ni al Ejercito, ni al Estado: hay que enfrenterse a la familia (lo cual requiere mucha mayor dosis de rebeldía), destruir el Edipo, vivir en clanes, amar y proteger a las criaturas y respetar sus deseos".

lunes, 11 de julio de 2011

"Veintitres maestros de corazón"

Cuando era pequeña me gustaba subir al tejado de mi casa y ver el mundo desde alli, pequeño y a mi alcance y trepaba a cualquier lugar que me hiciera ver las cosas desde otra perspectiva;
Cuando era pequeña me gustaba salir a hurtadillas y que nadie me preguntase donde iva; me gustaba poner la música muy alta para compartirla con los vecinos; me gustaba dormir bajo la luna, bañarme vestida, comer con las manos y jugar con la tierra y sobre todo me gustaba ser yo misma y hacer las cosas por mi no por lo que dijeran los demás que era bueno;
Cuando era pequeña me gustaba que me hablasen con humildad como si no supiesen más que yo...pero había muy pocos adultos que te hablaban asi y yo era a los únicos a los que escuchaba;
Cuando era pequeña me gustaba divertirme, disfrutar del momento y no pensar en las consecuencias. Mañana era algo lejano que no me interesaba pero el hoy estaba lleno de sorpresas y mundos por descubrir.
El mundo me hizo creer que yo no era normal, que no tenía derecho a ser diferente, que mis opciones no valían nada y que lo que hacía y pensaba "todo el mundo" era lo único valioso y correcto y a partir de ahi todo fueron derrotas.
Pero afortunadamente nunca deje de soñar ni de aprender.

"Si tuviera los bordados tapices del cielo,
Tramados con luz dorada y plateada,
El azul y lo tenue y los oscuros tapices
De noche, luz y penumbra,
Extendería los tapices bajo tus pies:
Pero yo, que soy pobre, sólo tengo mis sueños;
He extendido mis sueños bajo tus pies;
Camina con cuidado porque caminas sobre ellos".
William Butler Yeats

Carlos gonzalez, un maestro de matemáticas y física que, fruto de su pasión por la enseñanza, nos ofrece su particular planteamiento de la educación basándose en la maestría que cada alumno lleva dentro. También, nos entrega gratuitamente su primera novela para que conozcamos de primera mano su visión sobre la nueva relación maestro-alumno y viceversa.

martes, 22 de marzo de 2011

Vivir a manos llenas

Estaba en el fondo del parque, avergonzada de su pequeñez, intentando esconder esa mediocridad que, su compañero le había dicho, siempre llevaría consigo.
Esa ciudad era demasiado grande para ella, llegada de un pueblecito de montaña con sus pocas cosas en una mochila y poderosos y grandes sueños en su loca cabeza.
Acababa de cumplir dieciocho años y solo quería vivir sin que nadie le dijese como; estaba acostumbrada a ser rebatida continuamente por sus padres, a no ser tenida en cuenta, a que su opinión no valiese nada y ahora el mundo se le presentaba demasiado grande y complejo. No había tenido muchas oportunidades para optar y ahora no había oportunidades. Tenía hambre y no sabía de donde sacar comida. Sus padres no querían ayudarla para que la necesidad le hiciese volver a casa pero ella tenía una firme determinación de no hacerlo y estaba paralizada por la ausencia de opciones.
Paso por allí un amigo y le dijo si quería tomar un café, ella negó con la cabeza sabiendo que no era una invitación. No era capaz de decirle que tenía hambre, al fin y al cabo él no era responsable de su "indefensión".
Fue a pasear por la Rambla intentando despistar su mente y adormecer su estómago. Por aquel entonces ella no sabía que existían comedores de la caridad, ni tal vez se hubiese atrevido a visitarlos y la única opción que se le presentaba era buscar trabajo. No había paseado por el mundo con nadie, en su pueblo no había bibliotecas y hasta conseguir un trajín o un baúl con el que empezar fue una tarea ardua y difícil pero al fin tenía un periódico bajo el brazo y un boli para poder anotar cualquier anuncio esperanzador.
Pero en el suelo revoloteaba junto con algunas hojas de los árboles, una fantástica hoja en blanco y lo que hizo fue ponerse a escribir, allí sola en el fondo del parque, todo lo que no era capaz de plasmar en la vida lo plasmó en ese papel sucio hasta vaciarse, hasta que sus mismas letras la consolaron y le adormecieron el estomago llevándole a otro mundo más accesible donde vivir no estuviese prohibido, donde ser libre y único dueño de la vida propia no estuviera castigado, donde ser diferente fuera un valor.
De pronto un niño irrumpió en el parque y con disimulo tiró su bocadillo a la papelera, su madre desde fuera le chilló para que no lo hiciera pero ya el bocadillo estaba en el fondo entre papeles y latas. Tardo un rato en reaccionar, además no quería que nadie la viera. Por un rato se sintió con las manos llenas, aunque sabía que no era capaz de retener nada entre ellas.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Una guía práctica para aplicar la Educación Intercultural en la escuela

Hoy es el Dia Internacional de las Personas Migrantes y queremos celebrarlo con una mirada nueva hacia la diversidad escolar concebida no como una foto fija en la que coexisten diferentes grupos culturales sino subrayando la comunicación y el intercambio entre formas culturales diversas y sabiendo que cada un@ de nosotr@s pertenece y ha pertenecido a diferentes marcos culturales al mismo tiempo y cada un@ vivimos nuestra cultura de forma específica, aún compartiendo elementos comunes con nuestro grupo o grupos de referencia.

La cultura transmitida por el sistema educativo es elaborada desde un determinado patrón cultural; l@s alumn@s pertenecientes a dicho grupo "juegan con ventaja" , la escuela igual para tod@s va más allá de la igualdad de oportunidades, supone que las habilidades, talentos y experiencias sean considerados un adecuado punto de partida, pero muchas veces las diferencias entre la cultura familiar y la escolar provoca conflictos en los procesos de comprensión y adaptación al mundo y esto se traduce en conductas calificadas de inadaptadas por parte de los educadores.


La Guía que he sacado de la página del grupo INTER se ha concebido como una herramienta útil para el lector a la hora de analizar, aplicar y mejorar la Educación Intercultural en la práctica educativa. La han escrito "pensando en profesores en formación y en profesores en activo, pero esperamos que pueda resultar interesante para cualquier persona directa o indirectamente involucrada en un replanteamiento crítico de la Educación y para todo aquel que, por las razones que sean, se encuentre insatisfecho con el estado de la cuestión y esté buscando maneras de cambiar y mejorar lo que actualmente se enseña y se aprende.

Lo que tratamos de ofrecer desde aquí al lector son, fundamentalmente, desafíos para replantear y reformular sus ideas y prácticas educativas, proporcionándole un contexto desde el que sea posible:

• Hacer explícitas sus ideas implícitas sobre los procesos de enseñanza y aprendizaje

• Reconsiderarlas críticamente en relación con las prácticas actuales

• Replantear las ideas y las estrategias de los procesos de enseñanza y aprendizaje para decidir si se desea cambiar la forma de enseñar y, si es así, qué se cambiaría

• Proporcionar información, ejemplos, recursos y materiales que puedan ayudar al lector a cambiar sus prácticas si así lo decide.

Con todo ello, lo que pretendemos es, por un lado DESAFÍAR:

• Los objetivos actualmente en vigor de la Educación.

• La perspectiva de la Homogeneidad.

• Las ideas de éxito y fracaso escolar.

• La idea de que la Educación se basa en la transmisión del conocimiento.

• La asociación de la diversidad cultural con determinadas categorías sociales (inmigrantes, grupos étnicos, minorías, nacionalidades).

• La idea de que la Educación Intercultural consiste únicamente en la celebración festiva de la diversidad.

• La Educación Compensatoria como una estrategia de adaptación/integración.

• La idea de que la Educación Intercultural consiste en elaborar recetas para resolver problemas específicos.

• La idea de que la Educación debe evaluar únicamente los resultados académicos de los alumnos.

Y PROPONER A CAMBIO:

• Un replanteamiento crítico de las principales ideas y metas de la Educación.

• La perspectiva de la Educación Intercultural como una estrategia para formar ciudadanos de sociedades multiculturales, y que concibe la diversidad como una riqueza común.

• Entender la Educación como una forma de desarrollar capacidades y estrategias individuales para vivir en una sociedad multicultural.

• Desarrollar una actitud crítica hacia los valores, aprender a resolver conflictos y llegar a ser capaces de convivir con normas de conducta diferentes.

• Utilizar el relativismo cultural.

• Ser conscientes de la necesidad de luchar contra la discriminación individual y el racismo: sus procesos, factores y consecuencias.

• Demostrar la necesidad de la educación antirracista en las aulas para todos, incluyéndonos a nosotros mismos.

• Impulsar adaptaciones curriculares en las clases teniendo en cuenta el punto de vista de los alumnos, y promoviendo la cooperación y la empatía.

• Desarrollar competencias comunicativas, trabajo en grupo, cooperación y mediación social.

• Incentivar mejores y más estrechas relaciones entre la familia, el colegio y la comunidad.

• Valorar y evaluar todo el proceso de enseñanza/aprendizaje, en vez de únicamente los conocimientos de los alumnos."


jueves, 11 de marzo de 2010

EL TRIPLE FILTRO DE SÓCRATES

En la antigua Grecia, Sócrates fue famoso por su sabiduría y por el gran respeto que profesaba a todos.
Un día un conocido se encontró con el gran filósofo y le dijo:
- ¿Sabes lo que escuché acerca de tu amigo?
- Espera un minuto - replicó Sócrates. Antes de decirme nada quisiera que pasaras un pequeño examen. Yo lo llamo el examen del triple filtro.
- ¿Triple filtro?
-Correcto -continuó Sócrates. Antes de que me hables sobre mi amigo puede ser una buena idea filtrar tres veces lo que vas a decir. Es por eso que lo llamo el examen del triple filtro. El primer filtro es la verdad. ¿Estás absolutamente seguro de que lo que vas a decirme es cierto?
- No -dijo el hombre-, realmente solo escuché sobre eso y...
- Bien -dijo Sócrates. Entonces realmente no sabes si es cierto o no.
- Ahora permíteme aplicar el segundo filtro, el filtro de la bondad. ¿Es algo bueno lo que vas a decirme de mi amigo?
- No, por el contrario...
- Entonces, deseas decirme algo malo sobre él, pero no estás seguro de que sea cierto. Pero podría querer escucharlo porque queda un filtro: el filtro de la utilidad. ¿Me servirá de algo saber lo que vas a decirme de mi amigo?
- No, la verdad que no.
- Bien -concluyó Sócrates-, si lo que deseas decirme no es cierto, ni bueno, e incluso no es útil ¿para qué querría saberlo?

martes, 2 de febrero de 2010

La hora robada

Pincha en la imagen para acceder al artículo de
"Bajo presión", el último libro de Carl Honoré

Esperaba esa hora durante todo el día, era su mejor hora, la única en la cual podía ser él mismo, sin censuras y sin deberes. La necesitaba para estar tranquilo y satisfecho porque era la única en la cual escapaba al control de los adultos. La hora de parque, después de todo un largo día de colegio, era la única que podía robarle a su infancia cuidadósamente diseñada por unos padres que querían lo mejor para él. También era su hora más corta, nunca entenderá porque algunas horas pasan tan tremendamente lentas, como la hora de la clase de geografía, y otras pasan a esa velocidad tan supersónica y apenas te queda tiempo de disfrutarlas, aunque se te quede mucho rato el buen sabor en la boca.
Ese día su madre llego tarde, ya habían salido todos los amigos y sus madres, y no tuvo fuerza aliada para luchar contra su rotundo no:
-"Lo siento cariño pero hoy no podemos quedarnos en el parque"
No acostumbraba a llorar, ya tenía ocho años pero no era capaz de explicar a su madre el día tan complicado que había tenido, su mejor amigo se había chivado al profesor de él y lo peor es que él no le había molestado adrede, había sido un accidente pero su amigo no le dejo explicarse; estaba triste y se sentía traicionado, pero como podía contarle esto a esa señora tan lejana que ni siquiera entendía lo importante que era para él esa hora al día de libertad, se trago las lágrimas que asomaban a sus ojos y la rabia por esa nueva injusticia.
Se fueron a casa, había mucha faena por hacer después de la jornada laboral y su madre no podía prestarle atención.
"Por favor juega conmigo" -hubiera querido decirle, pero ella estaba demasiado ocupada con la aspiradora como para mirarle a los ojos y descubrir su soledad.
Cogió la psp y se zambullo en su pantalla como el que se tira de cabeza a una piscina helada, enseguida se encontró acompañado, supero un nivel, luego otro y cuando se dio cuenta estaba en la última pantalla, recordó que cuando su padre le compró ese juego no podía pasar de la primera pantalla y ahora era buenísimo:
-"¡Mira mama ya estoy en el último nivel!"
-"¡Que bien cariño, pues ahora apaga la maquinita y haz los deberes"
-"¡Pero mama, mírame...me falta muy poco...!
-"Ya no tienes más tiempo de jugar, ¡apaga!".
La miro desolado pero ella no se dio cuenta porque estaba pendiente del trapo del polvo, hacía tiempo que no miraba a los ojos a su hijo, no tenía tiempo; apagó la psp resignado y empezó a construir esa coraza que le protegería durante el resto de su vida de las relaciones verdaderas y auténticas.
También un niño solo es un niño abandonado.

viernes, 1 de enero de 2010

El dolor de la lucidez

Voy caminando por la vida y por estos nuevos mundos, para mi inexplorados de Internet y me voy encontrando tantas y tantas injusticias, abusos, miserias y mi idea utópica de la vida se va quedando perdida y difuminada por las lagrimas que derrame con Nasija y también con Guiomar y por la rabia contenida de ver la indefensión de los niños incluso en la sociedad del bienestar en donde son cada vez más delegadas las responsabilidades de educar, no solo en instrumentos tan peligrosos como la televisión sino cargando la responsabilidad a falsas enfermedades del comportamiento como muy bien nos cuenta el Dr. Szasz .
Desde las Naciones Unidas se consideró necesario crear una nueva asignatura que fuese un lugar de comunicación y diálogo para tratar temas tán actuales como la coeducación, el consumo responsable, la violencia de género, la resolución de conflictos de forma pacífica, el racismo y los derechos humanos y, aunque con muchas críticas, se empezó a dar en la mayoría de comunidades, no asi en Valencia porque por algo tenemos a la derecha más rancia del estado. Posteriormente la Generalitat aprobó que se diese en inglés; para ello necesitaban en las aulas un traductor porque no había profesores que dominase las dos competencias...hubo lio y se pusieron cámaras en las aulas para vigilar que se cumplía "la ley", se abrieron expedientes a profesores y directores de centros, se convocaron manifestaciones, encontré mucha información en la página de educación en valores con la propuesta de Amnistia Internacional, de Intermon Oxfám y de diferentes profesionales de la educación. Y todo eso ¿porque?. Ya en otro momento el claustro de la universidad de Cervera declaró acobardado: "lejos de mi la funesta manía de pensar".
¿Tanto miedo tienen a que las personas estén informadas y piensen por si mismas?, ¿los derechos humanos son algo peligroso de conocer?, el gran Wyomin se preguntaba en uno de sus programas si se teme a la educación o a la ciudadanía. Lo que está claro es que una persona informada y con espíritu crítico es más dificil de manipular.
No es una filosofía, ni una ética, ni una ideología a transmitir sino un espacio privilegiado de reflexión y razonamiento que ayude a l@s alumn@s a construir puntos de vista equilibrados y maduros sobre todos los aspectos de la vida. ¿Es esto menos importante que las matemáticas o las ciencias?. Después de todo no son más que unos principios básicos, políticamente correctos; deberiamos de ir mucho más alla y exigir que la vida en la escuela girase en torno al diálogo y la construcción conjunta de ese auténtico pensamiento crítico, enseñarnos a pensar por nosotr@s mism@s es lo más valioso que nos puede dar esa EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA y son nuestr@s profesor@s y educador@s l@s que tienen que priorizar esa competencia porque será la que nos facilitará todas las demás.
"Despierten en sus alumnos el dolor de la lucidez. Sín límites. Sin piedad" [Extracto de la película "Lugares Comunes" de Adolfo Aristarain].


Gracias Alfonso.

jueves, 3 de diciembre de 2009

La Red como instrumento de resistencia.

Al acercarse a la Red Linda Leung descubre que esta se puede comparar a un medio para minorías, como el cine independiente, en el sentido de que se emplea como instrumento de representación por parte de las minorías étnicas y para minorías étnicas. La autonomía de su proceso de distribución es suficiente para que las comunidades étnicas puedan producir, distribuir y consumir sus propias representaciones de la étnicidad sin la mediación de las instituciones y sin depender de las fuerzas del mercado. En este sentido la Red se utiliza como instrumento de resistencia.
Si no se tienen en cuenta las desigualdades estructurales de acceso, la Red evita la exclusión y el esencialismo porque sus representaciones de la etnicidad minan las tradicionales de los medios de radiodifusión ya que en Internet puedes elegir y participar de la producción.
Mediante la apropiación de las minorías de la Red consiguen por un lado resistir a las construcciones blancas y dominantes de la etnicidad y por otro forjar sus propias autorrepresentaciones y participar en la producción de imagenes de la etnicidad que, al igual que en el cine negro independiente, proporcione un punto de vista y una actitud lectora alternativos a la "mirada blanca" desde la autoridad experiencial.
Pero la representación de la etnicidad no puede dejarse solo a las minorías étnicas ni únicamente puede evitar la simplificación cuando se autoconstruye.
Según Manuel Castell la divisoria digital esta en la capacidad educativa y cultural de utilizar Internet, de saber donde se encuentra la información, como buscarla, como procesarla, como transformarla en conocimiento específico para lo que se quiere hacer. Esa capacidad de aprender a aprender, esa capacidad de saber hacer con lo que se aprende, esa capacidad es socialmente desigual y esta ligada al origen social, al origen familiar, al nivel cultural, al nivel de educación.
Bajo la apariencia de la ausencia de jerarquías y la igualdad de oportunidades se oculta un refinado mecanismo de exclusión y la construcción de la diferencia no es más que una manera de presentar las distancias culturales, sociales y políticas que son legitimadas y naturalizadas con la justificación de que si las diferencias son naturales, las desigualdades también lo son.
En el racismo moderno los prejuicios no se muestran como actitudes de rechazo u hostilidad manifiesta sino como indiferencia o inseguridad y esto lleva a evitar el contacto.
El término extranjero lleva implícito la carga lingüística de extraño, la carga cultural de diferente y la carga jurídica de no ciudadano y su correspondiente ausencia de derechos.
Por eso, como Freire dice, educar debe consistir en crear la capacidad de una actitud crítica permanente que permita al hombre captar la situación de opresión a la que se halla sometido y entenderla como limitante y transformable.

lunes, 30 de noviembre de 2009

La bicicleta

Llevaba tres días atada a la farola de esa calle y no había visto a ningún vecino nuevo en el barrio. Le intrigaba y atraía sobre todo por su color azul brillante y lo antigua que era pero lo que más le provocaba era la osadía con que retaba a la mala fama del barrio al mismo tiempo ignorandola. ¿De quien sería?.
No podía dejar de imaginar a la chica, porque solo podía ser una chica, romántica, idealista y muy atrevida.
Llevado por un impulso irrefrenable se apresuró a subir por la escalera de un portal cercano que encontró abierto; pensó que quien dejaba la bici en la calle tres días necesariamente debía dejar el portal de su casa abierto. No sabía lo que iba a decir pero subió decidido pasando de largo todos los pisos hasta llegar al último y llamó a la puerta.
No se sorprendió cuando le abrió la puerta una mujer, su rostro marcado por las arrugas reflejaba un sufrimiento muy antiguo, casi más viejo como ella, pero su mirada era jovial.
"Hola soy tu vecino y quería darte la bienvenida al barrio, si necesitas alguna cosa"- consiguió decir.
Ella lo miro sorprendida, por lo que él pensó era una osadía, pero lo invitó a entrar al piso que era de una única estancia, tomaron un té amargo con cardamomo sentados en una de las muchas cajas de libros que ella aseguro eran los que llenaban de gentes su mundo.
Miró en derredor y aunque no reconocía nada sin embargo todo le era muy familiar; mientras hablaban de cosas triviales solo pensaba en la cercanía y el afecto que sentía por aquella mujer, como si la conociera de toda la vida.
Amontonados por doquier había diccionarios, manuales de filosofía y de historia, novelas, revistas y cuadernos abiertos siempre con algo escrito y a veces tachado con rabia. Todavía no se había instalado y no había en la estancia más muebles que unas cuantas estanterías, una mesa camilla y dos sillas, ella le dijo que no necesitaba más porque no le gustaba dedicar mucho tiempo a limpiar. La habitación sin embargo ya reflejaba su personalidad dibujada a grandes trazos en el color y calor que daban dos pañuelos colgados de las ventanas y unos cuantos cuadros dispares entre si pero muy hermosos y expresivos.
Todavía no había visto allí en el rincón el caballete con el cuadro a mitad de pintar, desde él le sonreía un rostro muy parecido al suyo. Se quedo ensimismado, mirándolo incrédulo.
"No eres tu"- acertó a decir ella.
"Pero se me parece".
"Tu te hiciste a ti mismo con trozos de gentes y yo pinte el cuadro con retazos de recuerdos"
"Ya pero somos casi iguales".
"No, tu estas vivo".
"Pero tu me imaginaste antes de conocerme".
"Pero tu existías antes de que yo te imaginase"
Salió a respirar a la terraza y dejo que su vista se perdiese entre los tejados. Estos siempre le devolvían a la infancia, a ese tejado en el que se refugiaba cuando quería huir de los adultos y en el que se sentía a salvo y libre. Al tejado del orfanato donde se crió y desde el que veía el mundo a sus pies por una vez pequeño y a su alcance. Y desde allí vio la bicicleta diminuta, allí abajo impasible y sola, vieja y hermosa. Mudo complice de un ansiado encuentro.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Una educacion irreverente.


La educación es un elemento de control social pero nosotr@s podemos convertirlo en una estrategia de rebelión orientado a la mejora de la realidad social. "El amo nunca dejara de ser amo si el esclavo no se revela".
Aqui es donde yo empiezo a encontrarle sentido a la educación social porque la docilidad es sinónimo de debilidad, cobardía o sumisión.
Llevo dos días redescubriendo con mis niños Pipi Calzaslargas y es increible la admiración que despierta en ellos (y en mi) la irreverencia de la serie: señoras metomentodo aburridas y cargadas de prejuicios que pretenden "ayudar" con su asistencialismo, policias torpes y abusones, forzudos derrotados por alguien mucho más pequeño que ellos y encima mujer y un buen número de tópicos desmontados con magistral gracia; he recordado la envidia y admiración que me causaba esa niña valiente y sin prejuicios para la cual vivir no eran más que un monton de actividades que con un poco de creatividad siempre podían ser más divertidas.
Ahora que esta de moda repetir una y mil veces que los niños necesitan límites es un buen momento para volverla a ver y recordar como pensabamos, como sentíamos, que era lo que nos hacía felices cuando eramos niños. Nos haríamos un favor a nosotros mismos si recuperasemos algo de los niños que fuimos, todavía esta ahi en algún rincón de nuestra memoria.
En España 350.000 menores entre 6 y 14 años pasan las tardes solos en casa y 70.000 cenan sin sus padres, llevan la llave colgada al cuello desde pequeños, no tienen a nadie que les riña o controle, nadie les ayuda a hacer los deberes y nadie comparte sus logros del día a día. Están acostumbrados a estar solos y a hacer lo que quieren.
¿Límites?, lo que los niños necesitan es experimentar la vida en todas sus vertientes, caminar mucho por todos sus caminos y que alguien responda a sus preguntas para luego dejarles que ellos elijan libremente; la vida ya se encarga de ponerles esos límites y ¿como vamos a enseñarles a ser responsables si no tienen la posibilidad de equivocarse?.
Vuelvo a firmar las palabras de Enrique Martinez Reguera: "Toda privación de libertad es suplantación de responsabilidad y no es precisamente suplantando a otro como podremos cultivar su identidad ni su responsabilidad.
Toda educación que no sea un fraude debería aplicarse a compartir seguridad, intercambiar estima, reforzar la propia identidad en reciprocidad, propiciar y exigir autonomía, aprender a optar y respetar la opción del otro. Todo lo contrario que el afán de dominio"

domingo, 13 de septiembre de 2009

¿PARA QUÉ SIRVE EL TRABAJO SOCIAL?


La gran estafa de la intervención social

Cuando las desigualdades sociales se evidencian con mayor crudeza y los presupuestos sociales de la Administración se ven mermados, ¿cuál es el papel de los y las trabajadores sociales? ¿Ponen paños calientes o hacen efectivos derechos básicos? ¿Es un empleo con mayores implicaciones? ¿Hay margen de maniobra para una labor crítica?

Leer más en el Periodico Diagonal

lunes, 2 de marzo de 2009

Volando con palomas.


Llegaron atraídos por el olor a hierba buena. Trajeron su música, sus comidas, sus imposibles sueños, sus recuerdos y unas inmensas ganas de vivir, de entender, de aprender. En ese bar encontraron lo más parecido a un hogar que podían tener en su nueva vida, un sitio para descansar donde nadie les mirase con desconfianza.
Eran muchachos, casi niños, que jugaban a sobrevivir, rodeados de policías que controlaban sus pasos, cada nuevo día era un reto: "yo hago mi trabajo, tu el tuyo, el listo gana" parecían querer decirles a los policías que se saltaban todos los derechos humanos en su afán por pescarlos como vulgarmente se dice con las manos en la masa.
Sus familias los habían elegido entre los mejores y venían con una misión, eran valientes y poderosos guerreros que debían salvar a sus familias de la miseria. Hacía poco que habían llegado y defendían orgullosos sus costumbres, temerosos de perderse en un mundo ajeno al cual consideraban, no sin razón, hostil e injusto.
Ese día eran cuatro, rompieron el candado de la persiana con facilidad y subieron dos palmos esta para deslizarse sigilosamente por debajo, en un estanco siempre hay dinero, aunque sea en forma de tabaco. De pronto dos pares de botas negras gritaron al otro lado de la persiana y ellos llevados por el diablo se metieron hacia el fondo de la tienda buscando escapatoria pero solo había un patio de luces y nada más. No tenéis escapatoria, salir con las manos en alto, se volvió a oír pero ellos ya iban por el segundo piso rezando porque los desagües soportasen su peso. En el tercer piso había una ventana abierta y nadie a la vista y de allí a las escaleras vacías que les llevarían a la calle. Uno a uno fueron saliendo por el portal de al lado mirando de reojo las botas que asomaban ahora desde dentro de la persiana y uno a uno fueron desapareciendo en los bajos de los coches allí estacionados.
Allí pasaron dos horas petrificados por el miedo a ser descubiertos o a que el dueño del coche llegase y desde allí seguían viendo las botas que los policías paseaban ante sus ojos en su anhelo por atraparlos y sin poder explicarse por donde habían escapado.
Cuando lo contaban se veía el orgullo y la burla reflejada en el te caliente, su único reconfortante consuelo, se regodeaban de su hazaña como un niño ante una trastada: "escapamos volando, como palomas".
Una broma más y un día más robado a una existencia predestinada, un triunfo ganado con el coraje y el orgullo de no someterse, de no aceptar los peores trabajos, la valiente y obstinada elección de quien no tiene donde elegir.
"No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma" krishnamurti

viernes, 13 de febrero de 2009

La buscadora.

Caminaba por la calle con paso rápido, no tenía prisa pero le gustaba andar con energía, le hacía sentir más viva; de lejos sus generosas melenas saltaban y volaban con cada paso y yo me sentía débil ante tanta energía.
Buscaba los ojos de la gente que pasaba a su lado porque todos los rostros le parecían conocidos y esos ojos le contaban las historias que sus rostros escondían. Los imaginaba en sus vidas importantes sin tiempo y sentía compasión de tanta pobreza. Yo hacía el mismo camino de todos los días y, como siempre, me cruce con ella; por una vez olvide la prisa y me deje llevar tras sus pasos.
Fue hasta el centro y se sentó en los escalones de la plaza, la vida entraba en ella y desde su interior iluminaba esos ojos con un brillo tan generoso y tan triste que cuando la vi me pareció que solo ella y esa enorme plaza desierta existían. Los cabellos abundantes le caían ralos y grises por los hombros y sus ropas parecían las de alguien de otros tiempos, desteñidas de tantos lavados. Era como si la hubiesen traído desde el campo de otro siglo y no supiese cual era su tarea entre tanto trajín. La soledad de la plaza la salvó, como el naufrago que consigue llegar a la orilla.
Me senté a su lado y la saludé con un gesto. Por un segundo la extrañeza y la desconfianza quisieron ganar un lugar en su mirada pero la complicidad venció y un segundo después me estaba preguntando si era de allí. Mire extrañada alrededor y nos reímos. "Bueno nací cerca en un pueblo a cien kilómetros de aquí pero también podría ser de la otra parte del mundo porque después de recorrerme medio mundo y vivir en diferentes lugares solo acabé aquí por azar"-acabe por contar.
"Antes cambiaba de ciudad cuando necesitaba vencer la monotonía, ahora cambio los muebles de sitio"-bromee, aunque era verdad.
Hacía frío y yo estaba helada así que a mi nueva amiga se le ocurrió invitarme a un té que yo acepté encantada. Me llevo por callejuelas por las que nunca antes había pasado hasta un viejo edificio donde parecía no vivir nadie. La fachada estaba tapada con una lona azul que protegía a los transeúntes de cualquier desprendimiento. Pasar por debajo de esa lona fue como viajar a otro mundo, al escenario de mis sueños de niña, a ese olvidado lugar donde todo era posible y donde lo feo y malo también era hermoso.
No podría describir lo que sentí cuando me descubrió su hogar, aquel sitio estaba abarrotado de las cosas más increibles en un desordenado orden y todo formaba un colorido abanico de formas y posibilidades.
Me preguntó si me gustaban sus tesoros, aunque por mi asombro debió de intuir que si, me contó que los encontraba en los contenedores de basura y yo no daba crédito a la belleza de aquel lugar.
Bebimos una taza de te en dos tazas preciosas, aunque diferentes y me supo tan bien que le pregunte si podía visitarla al día siguiente. Me fui contenta y esa noche soñé como una niña y mis sueños se poblaron de seres especiales y únicos, extraños y hermosos.
Al día siguiente preparé con cariño un pastel y me encaminé hacia la casa de mi amiga, ya de lejos oí un gran estruendo que me llenó de desasosiego y cuando doble la esquina vi con horror como las escavadoras levantaban por los aires la casa, los sueños y hasta la vida más brillante que yo había conocido.

LOS NADIE

"Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadie con salir de pobres,
que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer,
ni hoy, ni mañana, ni nunca.
Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,
por mucho que los nadie la llamen,
aunque les pique la mano izquierda,
o se levanten con el pie derecho,
o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadie: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadie: los ningunos, los ninguneados,
corriendo la liebre,
muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadie, que cuestan menos que la bala que los mata."

Eduardo Galeano

viernes, 28 de noviembre de 2008

Sobre la felicidad.

Juan A. Perez del blog EDUCATHOR me invitó a escribir este meme sobre la felicidad y la verdad es que me está costando mucho definirla ya que creo que es un relampago en nuestras vidas, valioso como todas las cosas breves pero irreal. El concepto que tenemos de ella me parece sinónimo de mediocridad e irreflexión, solo hace falta mirar alrededor para saber que en este mundo plagado de injustícias solo los necios pueden ser felices.
Si podemos atraparla en instantes puntuales, entonces sí, tenemos la sensación de vivir a manos llenas aunque se nos escurra entre los dedos.
Las reglas del meme son:
  1. Escribir seis cosas sin importancia que nos hagan felices
  2. Poner el enlace de la persona que nos ha elegido
  3. Poner las reglas en el blog
  4. Elegir seis personas para continuar el desafío
  5. Avisar a estas personas y dejar un comentario en su blog
Me encanta el silencio, la soledad de las madrugadas, con olor a café recien hecho y todo el tiempo del mundo para leer; aunque también me gustan las noches con buena música de fondo, en compañía de amigos y buen vino; adoro dejarme contagiar por las risas de mis niños, cocinar y pintar con ellos; me encantan las rocas, trepar por ellas y sentir arriba en las cumbres, la grandeza del mundo, coger aire profundamente y dejar que su belleza aturda todos mis sentidos; me gusta sentarme como el que ve la televisión delante de una hoguera y dejarme hipnotizar por el baile de las llamas y, arropada por el fuego, que me cuenten historias; me gusta también viajar a ciudades y conocer a sus gentes chiquitas y grandes, sus calles para vagabundear y sus bares para conversar.

Bueno, no creo que esto sean cosas sin importancia y no fuí muy breve pero afortunadamente hay muchas cosas que pueden hacernos disfrutar en el mundo aunque a veces tengas esa amarga sensación de no merecerlo o al menos no más que los que nacieron en desventaja. Es como si te hubiese tocado la loteria y la condición de disfrutarla fuese que no la compartieses.
No dejemos que la cruel realidad nos anestesie y luchemos porque un mundo más justo SI es posible.
"Son cosas chiquitas. No acaban con la pobreza, no nos sacan del subdesarrollo, no socializan los medios de producción y de cambio, no expropian las cuevas de Alí Babá. Pero quizá desencadenen la alegría de hacer, y la traduzcan en actos. Y al fin y al cabo, actuar sobre la realidad y cambiarla, aunque sea un poquito, es la única manera de probar que la realidad es transformable." Eduardo Galeano.

Invito a los siguientes blogs a seguir este meme sobre la felicidad:

miércoles, 19 de noviembre de 2008

"El pintor de no tán Lolitas"

No quería llegar a viejo y tener que doblegarse a quien tuviese que cuidarlo, no quería crecer, no quería ser mayor para jugar y sobre todo no quería perder su libertad, tenía miedo de morir como todo el mundo y pensar que la muerte le encontrase solo, le causaba desvelos y noches agitadas pero sabía que no sería ya capaz de vivir en ningún otro sitio, no quería dejar las queridas callejas del Barrio del Carmen ni los lugares donde se sentía respetado aunque fuese tal cual es y dejase entrever su locura, su desmedido deseo de ser solo un niño siempre.
Doblando la esquina del mercado siempre encontraba algún conocido paseando distraidamente y que, como él, esperaba inquieto para refugiarse al calor de las cuatro paredes más parecidas a un hogar que había tenido; punto de encuentro y ventana de fuga para muchos solitarios, no siempre por voluntad propia, aunque la propia naturaleza rebelde de los que allí acudían hacían que esta fuese ineludible; allí encontraba cobijo y amig@s, se sentía bienvenido y arropado.
Adoraba coquetear con las chicas, Lolitas con bastantes años a cuestas, que disimulaban el placer que sentían al sentirse aduladas; un cosquilleo de placer lo recorría cuando veía la media sonrisa que se disimulaba en sus labios. Las pintaba en sus claros cuadros, junto a sus perros, sus caballos y sus árboles, tan niñas como él ...y tan irreverentes.
Hace unos días se encontró coqueteando con "la mujer que vuela", la definitiva y se fue con ella. Te buscaremos en tus cuadros Pepo.
Hoy el día 2o de Noviembre que es el día internacional del niñ@ sus amig@s vamos a despedirnos de él.
Animo a participar en la campaña: pornografía infantil NO utilizando la palabra en los posts "Lolitas" entre otras (“angels”, “boylover”, “preteens”, “girllover”, “childlover”, “pedoboy”, “boyboy”, “fetishboy” o “feet boy”) para complicar la búsqueda de páginas relacionadas a los pedófilos.